El alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, pidió disculpas al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, por no haber asistido a un consejo de seguridad realizado en la ciudad. El mensaje fue publicado por el propio mandatario local en su cuenta de la red social X, según reportó Infobae.
Los consejos de seguridad son reuniones convocadas por el Gobierno nacional, con participación de autoridades civiles, militares y de policía, para evaluar amenazas, revisar operaciones y coordinar acciones en materia de orden público. La asistencia de los alcaldes a estos encuentros se considera clave porque son ellos quienes articulan la respuesta en el territorio.
Cúcuta, capital de Norte de Santander, es una de las ciudades fronterizas con mayor presión en seguridad por su límite con Venezuela, el flujo migratorio y la actividad de grupos armados ilegales que operan en la región del Catatumbo. Por esa razón, los consejos de seguridad en esa zona suelen incluir a la Fuerza Pública, al gobernador y al alcalde.
La ausencia del alcalde al encuentro llamó la atención porque la presencia de la primera autoridad municipal es protocolaria y operativa. Sin ella, se dificulta la coordinación inmediata de medidas como patrullajes, restricciones o planes de contingencia que se acuerden durante la sesión.
Acevedo asumió las riendas de la Alcaldía de Cúcuta y desde entonces ha estado al frente de decisiones locales en seguridad, movilidad y atención social. Su relación con el Gobierno nacional se inscribe en el marco de la articulación interinstitucional que define la política de orden público en zonas de frontera.
La disculpa pública se conoce luego de que el propio alcalde la difundiera en su perfil @Jorgeacevedocuc, lo que abrió el debate sobre los motivos de la inasistencia y sobre la manera como se manejarán, en adelante, los compromisos asumidos en ese consejo. Hasta el momento, Infobae no detalla las razones puntuales por las que Acevedo no estuvo presente en la reunión.
En la práctica, la petición de perdón se interpreta como un intento del alcalde por mantener la interlocución directa con la Casa de Nariño, en un momento en el que Cúcuta enfrenta retos sensibles en materia de seguridad y migración. El tono del mensaje sugiere que la relación institucional se preserva, aunque quedó bajo observación pública.
Por ahora, no se conocen reacciones adicionales desde el Gobierno nacional ni pronunciamientos del presidente Abelardo de la Espriella sobre el episodio. La atención se centra en los acuerdos que salieron del consejo de seguridad y en la forma como la Alcaldía de Cúcuta los implementará en el corto plazo.
