La administración municipal de Girón, en Santander, solicitó de manera urgente la intervención del Gobierno nacional por la situación de orden público que enfrenta el municipio. La petición se produjo después de que se registraran hechos que las autoridades consideran directamente relacionados con el reciente traslado de internos de alta peligrosidad al establecimiento carcelario de Palogordo, según informó Metropolitano.
De acuerdo con la información difundida por el medio regional, la alerta se encendió con el hallazgo de un cilindro en una carretera del municipio, un elemento que suele asociarse con acciones de presión de grupos armados o estructuras criminales. De forma paralela, circulan panfletos con mensajes intimidatorios y nuevas amenazas que han sido puestas en conocimiento de las fuerzas de seguridad.
El detonante de la cadena de alertas fue, según la fuente, el ingreso de 20 reclusos catalogados como peligrosos al penal de Palogordo, una de las penitenciarías de alta seguridad del oriente colombiano. Las autoridades locales sostienen que la situación desbordó la capacidad de respuesta del municipio y por eso pidieron apoyo directo del nivel central.
Girón hace parte del área metropolitana de Bucaramanga y durante años ha convivido con dinámicas de seguridad complejas, marcadas por la presencia de estructuras dedicadas al microtráfico, la extorsión y otros delitos. El municipio cuenta con una fuerza pública limitada frente a su tamaño poblacional, lo que hace más sensible cualquier movimiento de cabecillas hacia prisiones cercanas.
Palogordo, por su parte, es uno de los centros de reclusión más sensibles del departamento. Alberga internos de alta peligrosidad vinculados a organizaciones armadas y a procesos por delitos graves. El movimiento de 20 cabecillas hacia sus instalaciones tiene repercusiones directas en la seguridad del entorno, según han advertido en distintas ocasiones las autoridades regionales.
El hallazgo del cilindro en la vía activó los protocolos de explosivos y llevó a un despliegue extraordinario de la Policía y el Ejército en el municipio. Hasta el momento, las autoridades competentes investigan si el artefacto está relacionado con los mensajes amenazantes y con el reciente traslado de internos. La alcaldía pidió que la investigación sea asumida con el acompañamiento de la Fiscalía.
Para los habitantes de Girón, el episodio revive el temor de episodios violentos como los que se han registrado en otras zonas del país tras movimientos de presos de alto perfil. Comerciantes, transportadores y líderes comunitarios han expresado su preocupación por lo que pueda ocurrir en los próximos días si no se fortalecen los dispositivos de seguridad.
El llamado del alcalde se dirige al Ministerio de Defensa y al Ministerio de Justicia, así como al Inpec, entidad responsable de la custodia y el manejo de los internos en los centros carcelarios del país. La solicitud incluye acompañamiento en inteligencia, refuerzo del pie de fuerza y una revisión de los protocolos de reclusión de los internos de alta peligrosidad en Santander.
En lo inmediato, las autoridades locales esperan una respuesta oficial del Gobierno nacional. Mientras tanto, el municipio permanece en máxima alerta y los organismos de seguridad mantienen operativos preventivos en los sectores cercanos a Palogordo y en las vías donde se reportó el hallazgo del cilindro.
La situación deja sobre la mesa un debate de fondo: cómo se planifican los traslados de internos de alta peligrosidad y de qué forma se coordinan con los territorios receptores para evitar que el impacto sobre la seguridad ciudadana se traduzca en hechos como los denunciados en Girón en las últimas horas.
