El nombre de Alejandro Ordóñez circuló como el próximo embajador de Colombia ante la OEA, según informó El Colombiano. La noticia se conoce a tres días de la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de la República, momento en el que suele oficializarse el equipo de gobierno y los nombramientos diplomáticos.
Ordóñez se desempeñó como Procurador General de la Nación entre 2009 y 2016, un período que coincidió con varios debates sobre los alcances de ese Ministerio Público y su papel frente a mandatarios locales y servidores públicos. Tras dejar el cargo, ha tenido participación en escenarios académicos y de opinión sobre temas institucionales.
La OEA es el organismo hemisférico regional al que pertenecen los 35 Estados independientes de América. La representación de Colombia ante la sede, en Washington, se encarga de articular la posición del país en debates sobre derechos humanos, democracia, seguridad regional y cooperación, entre otros ejes de la agenda interamericana.
La figura del embajador ante la OEA es de libre nombramiento y designación del presidente. Requiere la presentación formal de hojas de vida y, según el trámite vigente, la posterior evaluación por parte de la Comisión Segunda Constitucional Permanente del Senado, que emite concepto sobre los candidatos propuestos por el Ejecutivo.
El nombramiento genera expectativa en el sector político y diplomático por la trayectoria de Ordóñez y por el momento político que vive la región, donde la OEA ha sido escenario de discusiones sobre crisis institucionales en varios países y sobre la respuesta hemisférica a conflictos y emergencias.
Para la ciudadanía, la designación es relevante porque la postura de Colombia en la OEA incide en temas que van desde la cooperación judicial hasta la respuesta a flujos migratorios y la defensa de la democracia en el continente. El embajador tendrá la tarea de representar esa línea en escenarios multilaterales.
En el frente interno, la decisión hace parte de la primera ola de nombramientos del gobierno entrante, que se concentran antes y después de la posesión del 7 de agosto. Estos movimientos suelen marcar el estilo de la diplomacia y la interlocución del nuevo Ejecutivo con organismos internacionales.
Queda pendiente la publicación oficial del decreto de nombramiento, la entrega de la hoja de vida ante el Senado y la fecha de la audiencia en la Comisión Segunda. también se conocerá si Ordóñez renunciará a actividades académicas o de consultoría que haya adelantado en los últimos años, como exige el régimen de incompatibilidades.
Por ahora, el anuncio abre un debate sobre la línea de política exterior que adotará el gobierno de De la Espriella hacia los foros multilaterales, y sobre el perfil que buscará imprimir en una organización que, para Colombia, es la principal instancia de debate hemisférico.
