Según reportó la Agencia de Periodismo Investigativo, inteligencia del Estado detectó que alias 19 habría impartido la orden de reactivar disturbios con motivo de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella. La versión señala que la instrucción buscaba capitalizar la jornada de cambio de gobierno para generar hechos de violencia en distintas zonas del país.
La investigación se encuentra en curso y las autoridades buscan confirmar la veracidad de la comunicación atribuida a ese alias, así como la capacidad real de convocatoria que tendría la estructura señalada. Por ahora no se reportan capturas ni operativos específicos asociados a este caso, según el extracto de la fuente.
Las jornadas de posesión presidencial en Colombia concentran a cientos de invitados nacionales y extranjeros en la Plaza de Bolívar de Bogotá, además de delegaciones diplomáticas, expresidentes y representantes de los poderes públicos. Por tradición, la ceremonia incluye un desfile por la carrera Séptima y el posterior traslado del nuevo jefe de Estado a la Casa de Nariño, lo que obliga a un dispositivo de seguridad de gran escala.
De manera paralela, las fuerzas militares y de policía acostumbran a elevar los planes de protección en Bogotá y en las capitales departamentales durante ese día. Refuerzan los anillos de seguridad en el centro de la ciudad, se cierran varias vías y se concentran unidades de reacción en puntos sensibles como sedes del Banco de la República, la Cancillería y los ministerios.
El antecedente más cercano de alteraciones graves en una jornada de posesión se remonta a los hechos de violencia registrados en 2021, cuando grupos vandálicos atacaron estaciones de policía y bienes públicos en medio del paro nacional. Ese episodio dejó un saldo elevado de daños materiales y abrió un debate sobre la capacidad del Estado para contener acciones coordinadas de vandalismo.
La revelación de un posible plan para la fecha de posesión añade presión sobre el comando general de las Fuerzas Militares y sobre la Policía Nacional, que deberán ajustar su dispositivo para blindar tanto la ceremonia como las posibles zonas calientes en ciudades como Cali, Medellín y Buenaventura, históricamente sensibles a alteraciones de orden público.
Para la ciudadanía, el posible plan implica un día con mayores restricciones de movilidad, controles vehiculares y filtros en el centro de Bogotá. También puede traducirse en picos de congestión en portales de TransMilenio y estaciones de paso, así como en la activación de planes de contingencia en hospitales y organismos de socorro por si se presentan lesionados.
La fuente consultada por la Agencia de Periodismo Investigativo es de carácter reservado, por lo que las conclusiones oficiales dependerán del avance de las pesquisas. Hasta tanto los organismos de seguridad confirmen o descarten la veracidad del reporte, el Gobierno nacional y la Fuerza Pública trabajan sobre la hipótesis de riesgo latente y mantienen activos los canales de inteligencia.
Queda pendiente que las autoridades entreguen un reporte público sobre la credibilidad del plan atribuido a alias 19, sobre los cabecillas de la red que estarían involucrados y sobre las medidas adicionales de protección ciudadana. El dispositivo oficial de cara a la posesión se conocerá en los días previos a la ceremonia, cuando la Casa Militar y la Policía Nacional suelen publicar los esquemas definitivos.
