Según Infobae, el líder criminal conocido como alias Castor, señalado como jefe de Los Costeños, dirigió una comunicación al presidente electo Abelardo de la Espriella y al próximo ministro de Justicia. En la carta planteó la instalación de una mesa de diálogo con el objetivo de someterse a la justicia colombiana.
La petición se apoya, de acuerdo con la fuente, en el marco jurídico vigente. La misiva incluye la frase "He cumplido con creces", con la que alias Castor sostiene que ha respetado los compromisos previos que, según afirma, lo acercarían a un proceso de sometimiento formal.
Los Costeños es una estructura señalada por las autoridades como una organización criminal activa en la región Caribe, vinculada a disputas por el control territorial y de economías ilegales. La prensa colombiana ha reportado en distintas ocasiones su presencia en hechos violentos en el Atlántico y zonas cercanas.
En Colombia, las conversaciones entre estructuras armadas y el Estado han tenido como referencia experiencias como los procesos de paz con las AUC en la primera década de los 2000 y el marco legal posterior para el sometimiento de bandas criminales, recogido entre otras normas en la Ley 1908 de 2018 sobre sometimiento y la Ley 2272 de 2022 sobre orden público.
Una eventual mesa con un jefe de Los Costeños se inscribiría en la categoría de sometimiento individual o colectivo, distinta a las negociaciones políticas con grupos insurgentes. El procedimiento contempla, en términos generales, la suspensión de órdenes de captura, la entrega de información sobre bienes y estructuras, y la posterior judicialización con beneficios dependiendo del aporte a la verdad.
El hecho de que la solicitud llegue antes de la posesión del nuevo gobierno le da al tema un carácter preventivo. Ni el presidente electo ni su equipo ministerial han asumido funciones oficiales, por lo que cualquier pronunciamiento público tendrá valor político antes que jurídico, hasta que se posesionen el 7 de agosto.
Para la ciudadanía, el desenlace de esta petición influye en la percepción de seguridad en los territorios donde Los Costeños tiene presencia. Una mesa de diálogo podría traducirse, en teoría, en la desarticulación progresiva de la red criminal. También podría abrir debates sobre los límites del sometimiento cuando se trata de organizaciones con fuertes vínculos con delitos comunes.
La fuente no detalla una respuesta del presidente electo ni del futuro ministro de Justicia. Tampoco precisa los compromisos a los que alias Castor hace referencia ni los plazos que propone para el eventual proceso. Esos puntos quedaron sobre la mesa y serán determinantes para definir si la solicitud avanza o se archiva.
En las próximas semanas, la opinión pública estará atenta a tres movimientos clave: la reacción del equipo de transición, la postura del Ministerio de Justicia designado y la consistencia entre la oferta de alias Castor y los reportes de las autoridades sobre las actividades recientes de Los Costeños.
