El presidente Abelardo de la Espriella confirmó la muerte de alias Max Max en zona rural de Jamundí, Valle del Cauca. El jefe de Estado lo identificó como el principal explosivista del Bloque Occidental Jacobo Arenas y de la estructura Jaime Martínez, ambas facciones de las disidencias que en el Estado Mayor Central responden a alias Iván Mordisco.
De acuerdo con la información divulgada por el primer mandatario, Max Max estaría vinculado a la fabricación y colocación de artefactos explosivos utilizados por esa estructura armada en el suroccidente colombiano. Su ubicación y neutralización se produjeron en una zona donde las disidencias del Estado Mayor Central mantienen presencia activa y disputa territorial con la Fuerza Pública y otras organizaciones.
Jamundí es uno de los municipios del Valle del Cauca con mayor actividad de grupos armados ilegales en los últimos años. Allí convergen cultivos de uso ilícito, corredores de movilidad hacia el Pacífico y zonas de entrenamiento y refugio de estructuras disidentes. La presencia del Bloque Occidental Jacobo Arenas ha sido una preocupación constante para las autoridades locales y regionales por los efectos sobre la población civil.
La estructura Jaime Martínez, a la que también pertenecía Max Max, opera principalmente en el Cauca y en zonas limítrofes del Valle del Cauca, incluido Jamundí. Esta facción ha sido señalada en distintos informes de inteligencia y pronunciamientos oficiales por el uso de explosivos artesanales y de alto poder contra la Fuerza Pública y la infraestructura de la región.
El anuncio presidencial se inscribe en la línea de resultados que el Gobierno ha reportado en su ofensiva contra las disidencias del Estado Mayor Central. En el suroccidente del país, la Fuerza Pública ha desarrollado operaciones sostenidas contra el Bloque Occidental, con apoyo de unidades del Ejército y de la Policía, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación.
La confirmación del Gobierno no detalla por el momento las circunstancias exactas del operativo en el que resultó abatido Max Max. La versión oficial señala únicamente que la neutralización ocurrió en Jamundí y que se trató del principal explosivista de esas estructuras, sin precisar la fecha ni la unidad que participó en la acción.
La baja de un explosivista con ese perfil tiene implicaciones directas para la seguridad de los habitantes de Jamundí y de los municipios vecinos. Las áreas rurales han sido escenario de incidentes con artefactos explosivos que han afectado a soldados, policías y civiles, y las autoridades atribuyen buena parte de esos hechos al trabajo de este tipo de cabecillas dentro de las disidencias.
Organismos de defensa de derechos humanos y observatorios de violencia han subrayado en reiteradas ocasiones que Jamundí y el norte del Cauca concentran buena parte de las afectaciones a la población civil por minas antipersonal y explosivos improvisados. En ese contexto, la desarticulación de redes encargadas de fabricar y detonar esos artefactos es considerada un factor clave para reducir la victimización.
La noticia se conoció por medio de un pronunciamiento del presidente de la Espriella y fue replicada por medios nacionales como El Tiempo. Hasta ahora, las autoridades no han informado sobre capturas adicionales, explosivos decomisados o resultados materiales asociados al operativo en el que cayó Max Max, datos que se esperan en los próximos comunicados oficiales.
Queda pendiente conocer el reporte detallado de las Fuerzas Militares sobre las circunstancias del operativo, así como el efecto real que la baja de Max Max tenga sobre la cadena de mando y la capacidad operativa del Bloque Occidental Jacobo Arenas y de la estructura Jaime Martínez en Jamundí y en el resto del suroccidente colombiano.
