Durante el congreso anual de la Andi, celebrado en Cartagena, los presidentes de las altas cortes de Colombia presentaron un balance de la relación entre la rama judicial y el Gobierno de Gustavo Petro durante su cuatrienio. Según el reporte de El Colombiano, los togados coincidieron en destacar la fortaleza institucional como respuesta a un periodo de tensiones recurrentes entre los poderes públicos.
El encuentro gremial sirvió de escenario para que los titulares de los máximos tribunales del país hicieran una lectura común del periodo. La idea reiterada fue que la independencia judicial se mantuvo pese a los roces con el Ejecutivo, en un contexto de frecuentes declaraciones cruzadas sobre decisiones de fondo tomadas por cortes como la Constitucional, la Suprema o el Consejo de Estado.
El resumen publicado por El Colombiano recoge que las cortes defendieron su autonomía como patrimonio del orden democrático. Los presidentes de los tribunales subrayaron que sus fallos se tomaron con apego a la Constitución y a la ley, y no por presión de ningún poder, insistencia que se convirtió en el eje del balance.
El balance llega en la recta final del gobierno de Petro, un periodo marcado por choques públicos con la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado a propósito de reformas sociales, decisiones disciplinarias y competencias de las autoridades territoriales. Varios de esos episodios motivaron pronunciamientos de las cortes y, en algunos casos, llamados a garantizar el respeto a la separación de poderes.
El hecho de que el pronunciamiento se hiciera desde un foro empresarial como el congreso de la Andi no es menor. La Andi agrupa a los principales gremios productivos del país y suele ser oído por el Ejecutivo, lo que le da al mensaje de las cortes un alcance que trasciende el circuito jurídico y llega al debate económico y político.
Para la ciudadanía, el mensaje tiene efectos prácticos. Una rama judicial que se percibe autónoma es la encargada de resolver acciones de tutela, litigios laborales, procesos penales de alto perfil y controversias contractuales con el Estado. El funcionamiento independiente de esos tribunales incide en la protección de derechos fundamentales, en la seguridad jurídica de los negocios y en la confianza de los inversionistas.
Otro punto del balance fue el llamado a preservar los canales de diálogo institucional. Los presidentes de las cortes reconocieron que hubo diferencias con el Ejecutivo, pero plantearon que la solución a esas diferencias se dio dentro del marco constitucional, sin ruptura del orden democrático.
De cara al cierre del cuatrienio de Petro, el balance de las altas cortes queda como una pieza clave del balance institucional del periodo. Y abre una hoja de ruta para el próximo gobierno, el de Abelardo de la Espriella, sobre el tipo de relación que la rama judicial espera del nuevo Ejecutivo: respeto a la autonomía, comunicación directa y acatamiento de los fallos.
Queda pendiente cómo se traducirá ese llamado en la práctica durante la transición y el nuevo periodo de gobierno. La fuente consultada, El Colombiano, registró el pronunciamiento en el marco del congreso de la Andi, donde las cortes entregaron su lectura de los últimos cuatro años.
