Los presidentes de la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado hablaron públicamente sobre cómo esperan que sea la relación entre las altas cortes y el gobierno de Abelardo de la Espriella. El mensaje central fue que la institucionalidad debe prevalecer por encima de cualquier disputa política, según reportó Infobae.
Las declaraciones se producen después de un periodo de tensiones entre la rama judicial y la administración anterior, que estuvo marcado por roces en torno a fallos, decretos y competencias de cada poder. Las cortes buscan dejar clara su posición antes del arranque formal del nuevo Gobierno.
En Colombia, las altas cortes son el máximo órgano de cierre en sus jurisdicciones. La Corte Constitucional revisa la constitucionalidad de las leyes y los decretos con fuerza de ley. La Corte Suprema de Justicia es el tribunal de mayor jerarquía en materia penal ordinaria y en lo civil. El Consejo de Estado resuelve los litigios contra el Estado y conoce las acciones contra actos administrativos de la administración pública.
Esa separación no es solo formal. Cada corte tiene la facultad de revisar las decisiones del Ejecutivo y, en ciertos casos, dejarlas sin efecto. Por eso el tono de los presidentes de esas corporaciones marca el tipo de relación que se anticipa con la Casa de Nariño.
Para los ciudadanos, las altas cortes son la última instancia en temas que tocan su vida cotidiana: pensiones, salud, derechos laborales, disputas con entidades públicas y protección de derechos fundamentales. El equilibrio entre las ramas del Estado incide en la duración de los procesos y en la protección de garantías individuales.
En las intervenciones también se dejó ver la expectativa de que el nuevo Gobierno respete la autonomía judicial. Las cortes recordaron que la separación de poderes es un principio de la Constitución de 1991 y que su función no depende de la afinidad política con quien gobierne.
Queda pendiente conocer la respuesta oficial del Ejecutivo a este mensaje. El gobierno de Abelardo de la Espriella no ha detallado, hasta ahora, cuál será su estrategia de relación con la rama judicial ni cómo piensa tramitar eventuales diferencias.
El antecedente más cercano es el de la administración anterior, que mantuvo varios choques públicos con las cortes, notamment por decretos y por sentencias de alto impacto. Las tres cortes parecen querer anticipar el escenario y dejar escrita su posición desde el primer día.
