El exdiplomático Álvaro Leyva dirigió una comunicación al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que denuncia lo que califica como una "intención conspirativa" del expresidente Gustavo Petro contra el proceso electoral que, según Leyva, llevaría a Abelardo de la Espriella a la Presidencia de Colombia. La información fue reportada por Infobae.
De acuerdo con el extracto publicado por el medio, Leyva anunció que remitirá a las autoridades estadounidenses información con "nombres de testigos calificados" que, a su juicio, demostrarían la necesidad de investigar los presuntos delitos que habría cometido el expresidente. La comunicación no detalla en el extracto cuáles serían esos delitos ni los nombres de los testigos.
Leyva es un excanciller que ha sido protagonista de varias controversias públicas en los últimos años, incluyendo sanciones internacionales en su contra. Su voz suele aparecer en debates sobre la política exterior y la seguridad regional, lo que otorga peso político a sus señalamientos, aunque también los hace objeto de verificación.
El destinatario de la carta, Marco Rubio, es el jefe de la diplomacia de Estados Unidos y un actor central en la relación bilateral con Colombia. Que un exfuncionario colombiano eleve una denuncia de esta naturaleza ante Washington introduce un componente internacional a una disputa que, hasta ahora, se había desarrollado principalmente en el plano interno.
El hecho involucra a tres figuras con peso en la política nacional. Abelardo de la Espriella aparece mencionado como objetivo de la presunta operación. Gustavo Petro, ya fuera de la Presidencia, es señalado como su supuesto orquestador. Y Álvaro Leyva actúa como denunciante ante una potencia extranjera. Esa triangulación marca el tono del episodio.
Para la ciudadanía, el caso abre interrogantes sobre la independencia del proceso electoral colombiano y sobre el uso de canales diplomáticos para dirimir disputas políticas internas. También pone en primer plano la pregunta de qué pruebas concretas sustentan la denuncia y cómo serán evaluadas por las autoridades a las que se remitieron.
Hasta el momento, según el extracto disponible, no se conocen pronunciamientos oficiales de las partes mencionadas distintas a las del propio Leyva. Ni el expresidente Petro ni el entorno de Abelardo de la Espriella aparecen en el fragmento citado con reacciones públicas sobre esta carta.
El siguiente paso depende de lo que ocurra con la información que Leyva prometió enviar a Estados Unidos. Si los nombres y los soportes llegan a las instancias correspondientes, se abrirá un nuevo capítulo de la controversia con eventuales repercusiones diplomáticas y judiciales.
