La senadora electa Amaranta Hank, del Pacto Histórico, aseguró que los gastos logísticos y de seguridad para realizar la ceremonia de posesión del presidente Abelardo de la Espriella en el departamento del Cauca superarían los 1.700 millones de pesos, según lo publicado por Infobae.
Hank, que también es reconocida por su pasado como actriz de cine para adultos, formuló la crítica con una pregunta directa al Ejecutivo: ¿ese es el gobierno austero? Con esa frase puso en tela de juicio la coherencia entre el discurso de eficiencia en el gasto público y la decisión de hacer una ceremonia fuera de la capital.
La posesión presidencial es un acto protocolario de carácter obligatorio, regulado por la Constitución y la ley, que marca el inicio formal del mandato del nuevo jefe de Estado. Tradicionalmente se realiza en la Plaza de Bolívar de Bogotá, ante el Congreso de la República.
En las últimas décadas se han realizado variaciones al formato, incluyendo ceremonias simbólicas en regiones afectadas por el conflicto o la violencia. Esas decisiones suelen generar debate entre quienes las consideran un gesto de cercanía con las regiones y quienes cuestionan el costo fiscal que implican.
El departamento del Cauca, escenario propuesto para la ceremonia, enfrenta históricamente retos de orden público, con presencia de grupos armados ilegales y altos índices de pobreza. Eso explica por qué un acto de esa magnitud exige un dispositivo de seguridad reforzado y una logística especial.
El monto de 1.700 millones de pesos citado por la senadora electa incluye los rubros de seguridad y logística necesarios para trasladar al presidente, su comitiva y los invitados a una zona distinta a la capital. Ese tipo de traslados suele requerir aeronaves, caravanas, alojamientos y un operativo militar y policial adicional al habitual.
La declaración de Hank se inscribe en una línea de oposición política que suele fiscalizar los gastos del Ejecutivo. Como legisladora del Pacto Histórico, su partido ha sido crítico frecuente de las decisiones de gobiernos anteriores en materia de austeridad y transparencia presupuestal.
Hasta el momento, el gobierno entrante no ha confirmado oficialmente la realización de la ceremonia en Cauca ni ha respondido de manera pública a los cuestionamientos sobre el costo. La definición del lugar y el formato de la posesión es una decisión que compete a la Casa de Gobierno y al Congreso.
Queda pendiente conocer la respuesta oficial del Ejecutivo sobre la ubicación de la ceremonia, el desglose de los costos estimados y los criterios que sustentan la decisión de llevar el acto protocolario a una de las zonas más complejas del país en materia de seguridad.
