El pronunciamiento se dio en una visita al barrio Villas de San Pablo, en Barranquilla, donde el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, habló con vecinos sobre la situación del servicio de energía. La declaración, recogida por La FM, fue directa: “Amenazaron con un apagón desde el 7 de agosto de 2022, vamos a entregar un país encendido”.
La afirmación del ministro se inscribe en medio de la discusión nacional sobre la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano. En los últimos años, el sector ha debatido el riesgo de racionamientos, la suficiencia de las reservas de energía y la dependencia de condiciones climáticas como los periodos secos que reducen el nivel de los embalses.
El Ministerio de Minas y Energía es la cabeza del sector eléctrico en el país y tiene a su cargo la formulación de políticas de generación, transmisión y distribución. También supervisa entidades como XM, operador del mercado eléctrico y administrador del Sistema Interconectado Nacional, y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).
Durante el gobierno de Gustavo Petro, el sector enfrentó momentos de tensión por el nivel de los embalses y por alertas sobre la capacidad de respuesta del sistema. La situación llevó a campañas oficiales para invitar a los hogares a reducir el consumo en horas pico, una práctica conocida como ahorro voluntario de energía.
La intervención en Barranquilla responde a la estrategia del Ministerio de llevar su mensaje directamente a los barrios, en lugar de limitarse a ruedas de prensa en Bogotá. El formato busca, según la cartera, explicar de manera directa a los usuarios cómo se prepara el sistema para los próximos meses.
Para los habitantes de la ciudad, el servicio de energía es un tema sensible. Barranquilla y el Atlántico concentran consumo residencial, comercial e industrial, y dependen en buena medida del sistema interconectado nacional. Cualquier alerta de desabastecimiento o de racionamiento tiene impacto inmediato en la vida cotidiana.
El ministro no ofreció, según la nota de La FM, una fecha específica para la supuesta amenaza de apagón citada, ni identificó a los autores de esa advertencia. La frase apunta a un diagnóstico político sobre la herencia del sector, más que a un riesgo inmediato y verificable.
El Ministerio de Minas y Energía ha reiterado en meses recientes que el sistema tiene cómo responder a la demanda, pero también ha pedido a los usuarios acompañar con consumo responsable. Esa combinación de señales forma parte del mensaje que el jefe de la cartera busca instalar en sus recorridos territoriales.
Queda pendiente conocer los detalles técnicos que respalden la frase del ministro, así como los planes de inversión, mantenimiento y expansión del sistema eléctrico que se ejecuten en lo que resta del actual periodo de gobierno. Las comunidades esperan que la promesa de un “país encendido” se traduzca en un servicio continuo y de calidad.
