El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció la designación de Ana María Rincón como nueva presidenta del Banco Agrario de Colombia, según reportó IFM Noticias. El anuncio se enmarca en la conformación del equipo de trabajo que liderará las entidades del Estado durante el próximo período presidencial.
El Banco Agrario es la entidad financiera pública especializada en el crédito agropecuario del país. Su presidente es designado por el jefe de Estado y tiene entre sus funciones principales la colocación de recursos hacia pequeños, medianos y grandes productores rurales, así como la administración de líneas de fomento en alianza con el Ministerio de Agricultura.
Con esta designación, el gobierno entrante define el primer nombre de la cúpula del sector financiero agropecuario. La elección de quien dirija el Banco suele considerarse un indicador del énfasis que el nuevo gobierno pretende dar al crédito rural, la inclusión financiera del campesino y la articulación con los programas de desarrollo agrario.
El sector agropecuario colombiano reúne a cerca de una cuarta parte de la población económicamente activa, según cifras de uso general en los reportes del Dane y de la propia entidad. En ese contexto, las decisiones de cartera del Banco Agrario, como las tasas de interés, los montos máximos de financiación y los periodos de gracia, terminan afectando de manera directa a productores de alimentos, cafeteros, ganaderos y cultivadores de cacao, frutas y otros renglones.
La llegada de Ana María Rincón a la presidencia de la entidad abre interrogantes sobre la continuidad o el ajuste de las líneas de crédito que hoy administra el Banco, entre ellas los programas con tasa subsidiada para pequeños productores, los créditos asociativos y las líneas especiales para zonas afectadas por la violencia o por emergencias climáticas.
También queda pendiente definir cómo se articulará la nueva administración del Banco con políticas del Ministerio de Agricultura y con los programas de reforma agraria y de formalización de tierras que han sido debatidos en los últimos años. Esa articulación suele ser determinante para que los recursos lleguen efectivamente a los productores y para que el crédito agropecuario cumpla un papel contracíclico en las zonas rurales.
El gobierno entrante no entregó, hasta el momento de la publicación de la nota de IFM Noticias, mayores detalles sobre la hoja de ruta de la nueva presidenta. Quedan por conocer aspectos como el plan de gobierno corporativo, las prioridades de fondeo y la estrategia de acercamiento con los gremios del sector.
La decisión, por su carácter estratégico, será observada de cerca por organizaciones campesinas, gremios agrícolas, analistas financieros y veedurías ciudadanas, atentos al perfil y al plan de trabajo que la nueva presidenta del Banco Agrario presente en las próximas semanas.
