La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) elevó una solicitud al Gobierno de Abelardo de La Espriella para que evalúe medidas temporales frente al efecto de la reciente caída del dólar sobre los ingresos de las agencias que venden viajes internacionales. La petición fue reportada por el diario El Colombiano.
Según la agremiación, las agencias reciben en la actualidad alrededor de 20% menos pesos por cada venta de tiquetes y paquetes al exterior, frente a los niveles que manejaban cuando la tasa de cambio era más alta. Esa diferencia se explica porque los productos turísticos internacionales se pagan en dólares y, cuando la cotización baja, el margen en pesos de los intermediarios se reduce.
El sector de las agencias de viajes actúa como intermediario entre los viajeros y las aerolíneas, los hoteles y los operadores turísticos fuera del país. Su modelo de negocio depende en buena parte de las comisiones que reciben por la venta de tiquetes aéreos y paquetes, ingresos que se contabilizan en pesos colombianos.
En los últimos años, el mercado de viajes internacionales desde Colombia ha mostrado un crecimiento sostenido, jalonado por la recuperación posterior a la pandemia y por la mayor conectividad aérea. En ese contexto, las agencias cumplen un papel relevante en la asesoría, la financiación y el manejo de la documentación de los viajeros, especialmente cuando contratan con proveedores en el exterior.
El sector turístico es una de las actividades que más empleos formales genera en el país, con presencia en ciudades capitales y en destinos intermedios. Por eso, según la agremiación, un menor ingreso por venta puede traducirse en presiones sobre la operación, el empleo y la inversión de las agencias, en particular de las pequeñas y medianas que no manejan grandes volúmenes.
La solicitud de Anato se conoce en medio de un debate más amplio sobre los efectos de la apreciación del peso frente al dólar en distintos sectores exportadores y en actividades que dependen del precio de la divisa. Analistas suelen recordar que la caída del dólar abarata las importaciones y mejora el poder adquisitivo de los consumidores, pero comprime los ingresos de quienes venden en dólares y reciben en pesos.
Anato pidió que el Gobierno revise líneas de crédito, alivios tributarios o ajustes normativos que les permitan a las agencias sostener su operación mientras se estabiliza el mercado cambiario. La agremiación también pidió ser escuchada en mesas de trabajo con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Por ahora, el Gobierno no ha anunciado una respuesta formal a la solicitud. Lo que queda en el aire es si la caída del dólar se mantiene en los niveles actuales y, en ese caso, qué tipo de medidas transitorias podrían diseñarse para evitar un deterioro mayor en un sector que depende de la venta de servicios internacionales.
