Según reportó CNN en Español, Abelardo De La Espriella, quien asumirá la presidencia de Colombia el 7 de agosto, confirmó su intención de cerrar 14 embajadas colombianas en el exterior. El anuncio se conoce en plena transición de gobierno, antes de su ceremonia de posesión.
La medida forma parte de un conjunto de ajustes que el presidente electo ha anticipado para imprimirle su propio estilo a la administración pública. De la Espriella ha enmarcado estas decisiones en la necesidad de reorganizar el funcionamiento del Estado colombiano desde el primer día de su mandato.
Colombia mantiene actualmente misiones diplomáticas en cerca de un centenar de países. El cierre de 14 sedes representaría una reducción significativa de la presencia consular y diplomática en el exterior, lo que afectaría la atención a connacionales residentes fuera del país y los vínculos comerciales y políticos con esas naciones.
El Ministerio de Relaciones Exteriores es la entidad encargada de administrar la red diplomática. Un cambio de esa magnitud suele requerir ajustes presupuestales, logísticos y de personal, procesos que en otros gobiernos han tomado varios meses antes de materializarse por completo.
La decisión unilateral del cierre de embajadas durante una transición de gobierno no tiene antecedentes recientes claros en la historia diplomática del país. Gobiernos anteriores han realizado ajustes en la red consular, pero usualmente los han enmarcado en estudios técnicos de costo-beneficio y de priorización geográfica.
De la Espriella no asumió el poder todavía. Hasta el 7 de agosto, el gobierno vigente conserva la dirección de la política exterior. Una vez posesionado, el nuevo presidente podrá disponer la reorganización anunciada, pero los efectos sobre los trámites consulares y las relaciones bilaterales con los países afectados dependerán de cómo se ejecuten los cierres.
La determinación ha generado expectativa entre analistas y ciudadanos. Varios sectores han expresado preocupación por el impacto en la atención a colombianos en el exterior, mientras otros han pedido que se conozca el listado de las misiones diplomáticas que se cerrarían y los criterios técnicos utilizados para seleccionarlas.
La Cancillería colombiana no ha emitido, hasta el momento del reporte de CNN en Español, una comunicación oficial que detalle las embajadas afectadas, los plazos previstos para el cierre ni el destino de los funcionarios que laboran en esas sedes.
Entre los pendientes queda establecer si la reorganización incluirá también cambios en los consulados, así como los mecanismos que se dispondrán para garantizar la protección y asistencia de los colombianos residentes en los países donde se cierren las representaciones diplomáticas.
