El gobernador de Antioquia manifestó su apoyo a la propuesta del presidente electo Abelardo de la Espriella orientada a conformar un bloque de defensa para la seguridad urbana. El anuncio se produjo en el marco del proceso de empalme y de las primeras conversaciones entre el nuevo gobierno nacional y las autoridades regionales, según reportó La FM.
En sus declaraciones, el gobernador sostuvo que durante los últimos cuatro años, bajo la administración de Gustavo Petro, Antioquia ha enfrentado y resistido el embate criminal. La afirmación pone en relieve la presión que han vivido ciudades como Medellín y municipios del Valle de Aburrá por cuenta de distintos fenómenos de violencia, entre ellos el accionar de grupos armados organizados y estructuras delincuenciales dedicadas al narcotráfico y la extorsión.
Antioquia es uno de los departamentos más poblados del país y concentra buena parte de la actividad económica nacional. Su situación de seguridad tiene repercusiones directas sobre la movilidad, el comercio y la vida cotidiana de millones de habitantes. Por eso, las decisiones en materia de orden público que se adopten desde la Nación suelen tener un componente específico para esta región.
La propuesta de un bloque de defensa para la seguridad urbana busca, según lo planteado por el presidente electo, articular capacidades de la fuerza pública con las autoridades locales para responder a delitos que afectan de manera directa a la población en las ciudades. Se trata de un esquema distinto al de las operaciones militares convencionales, enfocado en entornos urbanos.
El respaldo del gobernador abre un canal de coordinación entre la Gobernación de Antioquia y el equipo de empalme del nuevo gobierno. Esa coordinación resulta clave para definir cómo se desplegarán los recursos, cuántos efectivos participarán y cuáles serán las ciudades priorizadas dentro del bloque. Hasta el momento, la fuente no detalla cifras ni cronogramas.
Desde el gobierno saliente no se conocieron de inmediato reacciones formales a la declaración del gobernador ni a la iniciativa del presidente electo. El contraste entre el discurso regional y la postura del gobierno nacional saliente marca el inicio de una nueva etapa en el debate sobre la seguridad en el país.
La seguridad urbana ha sido uno de los temas centrales de la campaña que llevó a Abelardo de la Espriella a la Presidencia. El anuncio de un bloque especializado apunta a convertir esa propuesta en una de las primeras acciones concretas del nuevo gobierno, una vez se produzca la posesión el 7 de agosto.
Queda pendiente conocer los detalles operativos del bloque, las ciudades que serán priorizadas y el papel que tendrán la Policía Metropolitana, las Fuerzas Militares y las alcaldías. También se espera la reacción de otros gobernadores y de los organismos de control frente a esta figura de coordinación en seguridad.
