El presidente Abelardo de la Espriella celebró la decisión del gobierno de Estados Unidos de retirar visas a personas cercanas al proyecto político de Gustavo Petro. El pronunciamiento se dio a través de declaraciones recogidas por el medio Pulzo, en las que el mandatario aseguró que la medida es apenas el comienzo de una serie de acciones administrativas.
La Casa Blanca, según el reporte, fundamenta la cancelación de los visados en señalamientos de corrupción que vinculan a esas personas con redes investigadas por la justicia. De la Espriella respaldó públicamente la determinación y sostuvo que el gobierno estadounidense tiene la potestad de fijar los criterios migratorios que considere pertinentes.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de fuertes tensiones diplomáticas entre Bogotá y Washington. Durante los últimos meses, ambos gobiernos han intercambiado señalamientos sobre cooperación judicial, lucha antidroga y manejo de recursos públicos, lo que ha generado roces en la relación bilateral.
Para De la Espriella, la decisión estadounidense envía un mensaje claro a quienes considera parte de una estructura de corrupción. En sus declaraciones, advirtió que vendrán nuevas determinaciones administrativas, aunque no especificó desde cuál de los dos gobiernos se ejecutarían.
La medida afecta principalmente a ciudadanos colombianos que han ocupado cargos de elección popular, designaciones en entidades del Estado o contratos con organismos públicos durante el periodo anterior. El retiro de visa les impide ingresar a territorio estadounidense y, en algunos casos, puede tener implicaciones sobre sus operaciones financieras internacionales.
En el plano interno, la decisión abre un nuevo capítulo en la confrontación política entre el gobierno de De la Espriella y los sectores que aún defienden la gestión de Gustavo Petro. Sectores cercanos al petrismo han calificado la medida como una injerencia extranjera en asuntos internos, mientras que la bancada oficialista la presenta como una validación internacional de sus denuncias.
Pulzo también recoge que el presidente colombiano anticipó que en los próximos días se conocerán más decisiones en la misma línea. No obstante, la fuente no detalla fechas ni nombres adicionales, por lo que el alcance exacto de las próximas medidas se mantiene como una expectativa pendiente de confirmación.
Por ahora, el retiro de visas ya ejecutados se convierte en el primer gesto concreto de esta nueva etapa de la relación bilateral. Queda por ver si las autoridades estadounidenses ampliarán la lista de afectados y si el gobierno colombiano adoptará medidas recíprocas o complementarias en su política exterior.
