Según el reporte publicado por Univision, Carlos Alonso Lucio aparece como uno de los asesores de mayor confianza del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien asumirá la jefatura del Estado en Colombia tras su victoria en las urnas.
La investigación periodística rescata declaraciones que Guillermo Pallomari, contador del cartel de Cali, rindió en 1995. En esos testimonios, Pallomari afirmó que Lucio habría recibido pagos de esa organización narcotraficante, un señalamiento que data de hace tres décadas y que el reportaje vuelve a poner en discusión.
El mismo informe señala que Lucio fue denunciado ante el Congreso de Estados Unidos por un intento de utilizar a Cuba como ruta para el narcotráfico. Como consecuencia de ese proceso, las autoridades estadounidenses le revocaron la visa, lo que en la práctica le impide ingresar a territorio norteamericano.
En Colombia, la situación de Lucio también tuvo un cierre judicial. De acuerdo con Univision, fue condenado por el delito de falsa denuncia, una decisión que quedó en firme dentro del expediente que reseña el reportaje y que se suma al historial de investigaciones que rodean al asesor.
La figura del asesor presidencial no es decorativa. En la tradición política colombiana, los asesores de alto nivel participan en la formulación de estrategias de gobierno, en el diseño de políticas públicas y en el enlace con sectores políticos y económicos. Su idoneidad y trayectoria suelen ser objeto de escrutinio público, en especial cuando ocupan posiciones de influencia.
El antecedente que rescata Univision se inscribe en una época en la que el cartel de Cali, encabezado por los hermanos Rodríguez Orejuela, mantenía una red de pagos a distintos actores políticos y sociales en Colombia y en el exterior. Las declaraciones de Pallomari, quien se convirtió en testigo cooperante tras su captura, fueron usadas en múltiples procesos contra funcionarios, políticos y figuras públicas en los años noventa.
Para la ciudadanía, el dato abre interrogantes sobre los criterios con los que el presidente electo eligió a su círculo cercano. Las campañas suelen presentar equipos de confianza y, una vez en el poder, esos equipos pasan a tener injerencia directa en decisiones que afectan la seguridad, la justicia y la política económica del país.
El reportaje de Univision no registra, hasta el momento, una respuesta pública del Gobierno electo ni del propio Lucio sobre la reactivación de estas acusaciones. Tampoco presenta documentos judiciales nuevos distintos a los ya conocidos en procesos de los años noventa, por lo que el peso probatorio de los señalamientos originales depende de las decisiones judiciales que se adoptaron en su momento.
Queda pendiente conocer si el tema será abordado por el presidente electo en su discurso de posesión o en sus primeras decisiones de gabinete. La transparencia sobre el pasado de los asesores suele ser exigida por la opinión pública, los medios de comunicación y los organismos de control, en un país que aún enfrenta las secuelas del narcotráfico en su vida institucional.
