La Casa de Nariño ya entró en su fase de transición. Imágenes publicadas por Caracol Radio y replicadas por El Tiempo registran a funcionarios retirando cuadros de la oficina del alto comisionado para la paz, Otty Patiño, una de las dependencias que dejará de operar con el cambio de mando.
El proceso ocurre a dos semanas del 7 de agosto, fecha en la que concluye el periodo presidencial de Gustavo Petro y se posesiona Abelardo de la Espriella como nuevo jefe de Estado. La salida del personal y el embalaje de enseres hace parte del protocolo habitual de empalme entre administraciones.
El consejero Otty Patiño ha sido una de las figuras de primer nivel del gobierno saliente. Su despacho está adscrito a la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, entidad encargada de coordinar la política de paz del Estado, incluyendo los acercamientos con grupos armados y las mesas de diálogo que se mantuvieron durante el cuatrienio.
Aunque el empalme formal entre los equipos de empalme de Petro y de De La Espriella se realiza en paralelo, la mudanza física de las oficinas suele comenzar antes del día de la posesión. Los salones y despachos deben entregarse en condiciones para que el nuevo gabinete pueda instalarse de inmediato.
Por ahora no se conoce un cronograma oficial con el detalle de las dependencias que serán desocupadas en los próximos días. Tampoco se ha informado si algunos funcionarios permanecerán en sus cargos durante el periodo de empalme para garantizar la continuidad de tareas sensibles.
La transición también involucra el empalme de información clasificada, archivos y sistemas de seguimiento de los procesos en marcha. En particular, los archivos de la oficina de Patiño contienen los registros de las conversaciones con grupos como el ELN y otras organizaciones armadas, así como el seguimiento a los acuerdos firmados.
El nuevo gobierno deberá definir la estructura que tendrá su propia oficina de paz. La Consejería Comisionada para la Paz podría mantenerse, transformarse o quedar subsumida en otra dependencia, según lo que disponga el equipo entrante.
Mientras tanto, el retiro de cuadros y enseres en distintas oficinas de la Casa de Nariño se ha convertido en la señal visible de un relevo que está por concretarse. La atención ahora se centra en la conformación del gabinete de De La Espriella y en los lineamientos que dará a la política de seguridad y de paz.
