El nombre de Alfredo Deluque, senador del Partido de La U, suena con fuerza dentro del bloque cercano al gobierno de Abelardo de la Espriella como candidato a la presidencia del Senado. La información, publicada por El Colombiano, lo presenta como el elegido del Ejecutivo para ese cargo directivo en la corporación legislativa. La definición, sin embargo, todavía no es oficial.
Deluque es un congresista con trayectoria en el Legislativo y mantiene una relación cercana con De la Espriella, según reseña el medio. En su carrera ha acompañado a tres presidentes en distintas etapas, lo que lo ubica como una figura con experiencia en acuerdos políticos de alto nivel y en la interlocución entre el Gobierno y el Congreso.
La Presidencia del Senado es una de las sillas más codiciadas del poder legislativo en Colombia. Quien la ocupa dirige las sesiones plenarias, fija el orden del día y actúa como segundo en la línea de sucesión presidencial. Además, tiene la palabra final en la organización de los debates y en la aplicación del reglamento interno.
Llegar a ese cargo exige consensos entre las bancadas, porque la elección se realiza al inicio de cada legislatura. Una decisión como la del gobierno de De la Espriella de respaldar a un nombre propio suele mover el tablero de los partidos, que deben medir el costo político de sumarse o de marcar distancia frente al Ejecutivo.
El respaldo a Deluque ocurre en un contexto de recomposición de fuerzas en el Congreso, donde los bloques independientes y los partidos tradicionales suelen negociar paquetes que incluyen mesas directivas, ponencias y vocerías. El hecho de que el candidato pertenezca al Partido de La U, una colectividad con peso histórico en el Legislativo, le da un punto de partida en esa negociación.
La movida también tiene lectura en términos de gobernabilidad. Para el gobierno de De la Espriella, asegurar la presidencia del Senado facilita el trámite de sus proyectos, la aprobación de créditos y la discusión de reformas. Para los partidos que apoyen al candidato, representa cuotas de influencia en comisiones y en la agenda legislativa del año.
Según El Colombiano, Deluque es descrito como un político con afinidad personal con De la Espriella. Esa cercanía suele traducirse en confianza a la hora de defender las iniciativas del Ejecutivo en el pleno, aunque también lo expone al escrutinio de quienes señalan que el Congreso pierde independencia frente al Gobierno.
Todavía faltan piezas por confirmarse. No se conoce la fecha exacta de la elección de la mesa directiva del Senado para el periodo que comienza, ni se han oficializado los apoyos partidistas. Hasta tanto se produzca la votación en el pleno, el nombre de Deluque es una postulación, no una designación.
El desenlace de esta negociación será una señal temprana del estilo político que adoptará el gobierno de Abelardo de la Espriella en su relación con el Congreso, y del peso que tendrán los partidos aliados en la arquitectura del Legislativo durante su mandato.
