El presidente Abelardo de la Espriella fue reconocido formalmente como comandante supremo de la fuerza pública durante una ceremonia de honores militares. El acto se realizó con la presencia del ministro de Defensa, el general (r) Jorge Enrique Mora, y de los comandantes generales de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, según reportó El Heraldo.
La ceremonia incluyó el tradicional paso de revista a la tropa, realizado al ritmo de marchas militares. Este tipo de actos hace parte del protocolo de transmisión de mando y tiene como objetivo simbolizar la subordinación de la fuerza pública al poder civil, principio recogido en la Constitución de Colombia.
Tras el desfile, el jefe de Estado y los altos mandos militares guardaron un minuto de silencio. El gesto suele emplearse en ceremonias castrenses como homenaje a los uniformados caídos en cumplimiento del deber, aunque la nota de El Heraldo no precisa los motivos puntuales del silencio en esta ocasión.
El reconocimiento como comandante supremo es una atribución constitucional del presidente de la República. El artículo 188 de la Carta establece que el presidente es el jefe del Estado, jefe de la administración y comandante supremo de las fuerzas armadas. La norma también señala que el presidente dirige las operaciones de guerra cuando lo estime conveniente.
En la práctica, el mando supremo se ejerce a través del ministro de Defensa, quien actúa como conductor de las tropas y enlace entre el Gobierno y los comandantes militares. La presencia del general (r) Mora en esta ceremonia, con su uniforme militar pese a su condición de retirado, llamó la atención por el perfil del funcionario designado para esa cartera.
Durante los gobiernos anteriores, ceremonias similares marcaron el inicio de cada periodo presidencial y sirvieron para que las tropas reafirmaran su compromiso con el orden constitucional. Para los ciudadanos, estos actos tienen relevancia porque recuerdan que las Fuerzas Militares y la Policía están subordinadas a un mando civil elegido por voto popular.
La jornada también permitió al nuevo Gobierno tomar contacto directo con los efectivos de las distintas fuerzas. El Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía expusieron sus estandartes y efectivos ante el comandante supremo en lo que constituye un gesto de acatamiento institucional.
Según El Heraldo, la ceremonia se desarrolló en el marco de los actos de posesión del nuevo Gobierno. Queda pendiente observar cómo se traducirá este reconocimiento simbólico en las primeras decisiones de política de seguridad y defensa que adopte la administración de De la Espriella en las próximas semanas.
