Informes de inteligencia divulgados por Infobae sostienen que los Comandos de Frontera habrían diseñado un plan para interferir con la jornada de posesión del presidente Abelardo de la Espriella. El operativo estaría previsto para el 7 de agosto de 2026, fecha en la que se realizaría el acto de transmisión de mando en Colombia.
De acuerdo con la publicación, la estructura habría destinado alrededor de 3.000 millones de pesos a financiar movilizaciones, bloqueos de vías y otras actividades de presión. La coordinación del esquema se atribuye a un sujeto identificado como alias Araña, cuyo rol dentro de la organización criminal es descrito por la fuente como central para la ejecución de las acciones.
Los Comandos de Frontera son una facción disidente de las antiguas FARC que opera principalmente en zonas de frontera con Venezuela y Ecuador. Su actividad incluye el narcotráfico, la extorsión y el control territorial en departamentos como Arauca, Norte de Santander y Putumayo, según reportes de las autoridades colombianas y organismos internacionales.
El dato de los 3.000 millones de pesos, si se confirma, representaría una de las inversiones más altas conocidas por parte de esa estructura para incidir en un hecho político de alcance nacional. Los bloqueos viales proyectados buscan, según la inteligencia citada, afectar el desplazamiento de delegaciones, medios de comunicación y ciudadanos hacia el lugar donde se realizaría la ceremonia.
El 7 de agosto es la fecha constitucional en la que el nuevo presidente asume el cargo en Colombia. La jornada suele concentrar a altos funcionarios, cuerpos diplomáticos y delegaciones oficiales en la Plaza de Bolívar, en Bogotá. Cualquier alteración del orden público ese día tendría repercusiones directas sobre el normal desarrollo del protocolo presidencial y sobre la movilidad de la capital.
La denuncia llega en un momento sensible para la seguridad nacional. Las disidencias de las FARC han intensificado su presencia en corredores estratégicos y han sido objeto de operaciones militares recientes. Un eventual intento de bloqueo en una fecha de tanta visibilidad política elevaría la alerta de las fuerzas armadas y de los organismos de inteligencia.
Hasta el momento, las autoridades colombianas no han emitido un comunicado oficial confirmando o descartando la veracidad del informe. La fuente periodística tampoco detalla si los recursos ya fueron desembolsados o si se trata de una planificación en curso. Esa falta de confirmación deja abierta la posibilidad de que se trate de una operación preventiva de las fuerzas de seguridad.
Lo que sigue en las próximas semanas es el seguimiento de las rutas de financiamiento y los movimientos de los líderes identificados en el reporte. La ciudadanía espera que las Fuerzas Militares y la Policía refuercen los dispositivos de seguridad en los accesos a Bogotá y en las zonas donde operan los Comandos de Frontera, para garantizar tanto la posesión presidencial como la libre circulación en el resto del país.
