El presidente Abelardo de la Espriella elevó ante el Congreso la solicitud de que la transmisión de mando se lleve a cabo en una base militar, en lugar del escenario tradicional. La propuesta fue resumida por el medio que reveló la información y aún se conoce como una petición en proceso de cocción legislativa.
Según el reporte, el Congreso que se posesiona el próximo 20 de julio sería el encargado de estudiar y eventualmente aprobar el cambio de lugar para la ceremonia. Esa corporación entrante tendrá la primera decisión formal sobre la solicitud del primer mandatario, lo que coloca a los nuevos legisladores como pieza clave del trámite.
En Colombia, la transmisión de mando presidencial se realiza históricamente en la Plaza de Bolívar, frente al Congreso, con presencia de las altas cortes, autoridades e invitados especiales. La eventual celebración dentro de una base militar implicaría un cambio de protocolo y de logística, con restricciones de acceso propias de una instalación de la Fuerza Pública.
La petición de De la Espriella se inscribe en sus primeros movimientos como jefe de Estado, orientados a marcar distancia con los formatos tradicionales de la política colombiana. Un cambio de sede como el propuesto enviaría una señal sobre el estilo de relación que el nuevo gobierno busca con las Fuerzas Militares y con las instancias civiles que suelen participar en la jornada.
Para los ciudadanos, una ceremonia en una base militar significaría un despliegue distinto de seguridad y un cambio en la logística de movilidad en Bogotá, por el cierre perimetral alrededor de la instalación castrense. El acceso del público y de la prensa quedaría sujeto a las normas internas de la Fuerza Pública que acoja el acto.
El Congreso que asume el 20 de julio deberá pronunciarse sobre la solicitud en el corto plazo, dado que la fecha de la transmisión de mando está próxima. Si el Legislativo aprueba el cambio, la Casa Militar y el Estado Mayor Conjunto tendrán que definir cuál base será la sede y cómo se adaptará el protocolo a ese entorno.
Por ahora, según el extracto disponible, no se han hecho públicos los argumentos oficiales de la Presidencia para pedir el cambio ni los nombres de los legisladores que ya tendrían una postura a favor. La decisión final depende del trámite que el nuevo Congreso adelante en las próximas semanas.
