El Congreso de Colombia inicia este 20 de julio un nuevo período legislativo con la posesión de los congresistas que resultaron elegidos para el período 2026-2030. La jornada constituye el primer acto formal de la nueva composición del Legislativo tras las pasadas elecciones, según recoge El Cronista.
La sesión de instalación tiene dos componentes centrales. El primero es la juramentación de senadores y representantes que ejercieron o recuperaron su curul. El segundo es la elección de las mesas directivas de ambas cámaras, figura que durante cuatro años orienta el trámite de proyectos, debates y controles políticos.
Esta instalación coincide con la última intervención del presidente Gustavo Petro ante el Congreso en ejercicio. Petro, cuyo mandato culmina el 7 de agosto de 2026, ha comparecido cada año ante el Legislativo para presentar su informe de gestión, una tradición constitucional que cumple con el cierre de su gobierno.
El calendario establece que la presidencia del Senado rota entre partidos según acuerdos políticos de la sesión. En el cuatrienio anterior, la presidencia del Senado estuvo repartida entre distintas bancadas, y la elección del 20 de julio consolidará la nueva correlación de fuerzas derivada de las urnas.
La composición del nuevo Congreso refleja el resultado de las elecciones legislativas del 7 de marzo y de las consultas previas celebradas en la misma jornada. Partidos tradicionales y fuerzas emergentes llegaron a la nueva legislatura con curules que reconfiguran mayorías y oposiciones en comisiones y plenarias.
Una de las tareas inmediatas del nuevo Congreso será la instalación de las comisiones constitucionales y legales permanentes. Estas comisiones tramitan proyectos en áreas como hacienda, defensa, salud, educación y paz, y serán la primera línea de procesamiento de las iniciativas del gobierno entrante y de los propios legisladores.
La elección de directivas también define quiénes presidirán las comisiones de acreditación, que reciben las hojas de vida de candidatos a la Procuraduría, la Contraloría y la Defensoría del Pueblo, entre otros cargos. El nuevo Congreso tendrá la responsabilidad de conformar ternas y tomar decisiones sobre estos organismos de control.
Más allá del protocolo, la sesión del 20 de julio fija el tono del nuevo cuatrienio en materia de relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo. El próximo presidente de la República, Abelardo de la Espriella, asumirá el 7 de agosto, y necesitará mayorías o acuerdos con el Congreso para sacar adelante su programa de gobierno.
La opinión pública seguirá de cerca la conformación de las mesas directivas, pues estas definen los ritmos legislativos, los debates prioritarios y la dinámica de control político al nuevo gobierno. La transparencia en la elección y la inclusión de minorías suelen ser criterios observados por organizaciones civiles.
Queda pendiente el detalle del orden del día, la lista de oradores en la intervención de Petro y la mecánica de votación para las directivas. El Cronista cubrirá el desarrollo de la jornada a lo largo del 20 de julio.
