El gobierno de Abelardo de la Espriella puso en marcha las primeras medidas para hacerle frente a la crisis que afecta al sistema de salud en Colombia. Así lo reportaron voceros de los pacientes, que tuvieron acceso al detalle de las decisiones que se están adoptando desde el Ejecutivo.
La FM publicó que la hoja de ruta trazada por la administración contempla intervenciones en varios frentes del sistema, con el propósito de estabilizar la prestación de servicios y mejorar la atención a los usuarios, aunque los detalles específicos de cada acción fueron socializados con los voceros de los pacientes.
La crisis de salud es un tema que venía acumulando presión por cuenta de las deudas con hospitales y clínicas, las demoras en la autorización de servicios y las quejas reiteradas de la población. En ese contexto, la nueva administración recibió el reto de responder con medidas concretas quepermitan superar esos nudos.
Para los representantes de los pacientes, la socialización de las primeras medidas representa un punto de partida. Señalaron que las decisiones anunciadas buscan atender los reclamos que durante meses elevaron usuarios, veedurías ciudadanas y organizaciones del sector en distintas regiones del país.
El plan de la administración De la Espriella se inscribe en la promesa de campaña de fortalecer la red pública y de mejorar el flujo de recursos hacia los prestadores. La idea es que, con mayor liquidez, hospitales y EPS puedan responder a las necesidades de los afiliados en menor tiempo y con menos trabas administrativas.
Voceros del sector consultados por La FM explicaron que las acciones se enfocan en tres ejes principales: el saneamiento financiero de la red hospitalaria, la agilización de los procesos para la autorización de servicios y el acompañamiento directo a los pacientes que han reportado demoras o negaciones en sus tratamientos.
En el frente financiero, la estrategia incluye acuerdos de pago con los prestadores y un seguimiento estricto al giro de los recursos. El objetivo, según la fuente, es reducir la cartera acumulada y evitar que la crisis de liquidez se traduzca en la suspensión de servicios a los usuarios.
En materia de atención, se prevé fortalecer los canales de comunicación entre EPS, hospitales y ciudadanos, con líneas de seguimiento a casos sensibles. Los representantes de los pacientes destacaron que este tipo de mecanismos puede ser clave para evitar que las personas sientan que sus reclamos quedan sin respuesta.
El plan también contempla mesas de trabajo periódicas con voceros de los pacientes y con actores del sistema, con el fin de evaluar los avances y ajustar las medidas que se requieran. Para las organizaciones ciudadanas, la continuidad de esos espacios será determinante para medir la efectividad de la estrategia.
Queda pendiente conocer los indicadores con los que se evaluarán los resultados del plan y los plazos concretos en los que se esperan mejoras perceptibles en la atención. El gobierno de Abelardo de la Espriella tendrá que mostrar, en las próximas semanas, si las medidas adoptadas se traducen en un alivio real para los usuarios del sistema de salud.
