El expresidente Álvaro Uribe aseguró que Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, lo llamó personalmente para invitarlo a la ceremonia de posesión que se realizará el 7 de agosto en Cali. La información fue conocida a través de un reporte del medio Vanguardia, que recogió las declaraciones del exmandatario sobre la llamada recibida.
Uribe, quien gobernó Colombia entre 2002 y 2010, manifestó que todavía no ha tomado una decisión sobre si asistirá o no al evento en la capital del Valle del Cauca. Su respuesta, según la fuente, deja en suspenso uno de los gestos políticos más esperados en el arranque del nuevo Gobierno.
La invitación se produce en un contexto de relevo presidencial. De la Espriella ganó las elecciones y se prepara para asumir la Jefatura del Estado el 7 de agosto, fecha establecida por la normatividad colombiana para la transmisión de mando. Cali fue la ciudad elegida por el equipo del presidente electo como sede de la ceremonia, en lugar de la tradicional Bogotá.
El llamado entre el nuevo presidente y el exmandatario se enmarca en una práctica habitual en Colombia: los presidentes-electos suelen comunicarse con expresidentes para extenderles la invitación a la posesión, un acto protocolario que forma parte de la tradición republicana. En el pasado, distintas administraciones han reportado contactos similares con sus antecesores.
La figura del expresidente Uribe sigue siendo gravitante en la política colombiana. Aunque dejó el poder en 2010, conserva influencia en sectores del Centro Democrático y en la opinión pública nacional. Por eso, su presencia o ausencia en la posesión es leída como una señal política, tanto por sus seguidores como por sus contradictores.
De la Espriella ha adelantado que la posesión en Cali buscará un formato incluyente y con presencia de distintas regiones del país. La elección de la ciudad different a la capital marca un precedente en la tradición reciente de investir al presidente en la Plaza de Bolívar o en el Congreso de la República.
El hecho de que la llamada se hiciera pública, según la fuente, fue decisión del propio Uribe. El exmandatario concedió declaraciones a Vanguardia en las que confirmó el contacto, sin entrar en mayores detalles sobre el contenido de la conversación más allá de la invitación protocolaria.
Por ahora, la organización de la ceremonia sigue su curso en Cali y la Casa de Nariño avanza en los preparativos logísticos del 7 de agosto. Queda pendiente la confirmación oficial de Uribe y de otros expresidentes invitados, una decisión que se conocerá en los días previos a la posesión.
