La Asociación de Bares de Colombia (Asobares) elevó al Gobierno nacional un pliego de tres medidas para enfrentar la crisis económica que dejó el reciente sismo en distintas zonas del país. Según reportó La FM, la agremiación busca alivios tributarios, recursos frescos y protección al empleo formal del sector.
La primera petición consiste en reducir el impuesto al consumo que grava a bares, restaurantes y establecimientos nocturnos. Para Asobares, esta carga fiscal pesa con más fuerza en momentos en que los negocios registran caídas pronunciadas de ingresos por la contingencia, y su disminución permitiría dar aire a la liquidez de los operadores.
La segunda propuesta es la creación del Fondo Reactivación y Renacer, un instrumento que la agremiación plantea como mecanismo específico para canalizar recursos hacia los negocios afectados. El objetivo sería financiar la reconstrucción operativa de los establecimientos y sostener la cadena de pagos con proveedores y empleados.
La tercera solicitud apunta a un subsidio de nóminas para proteger los puestos de trabajo del sector. La idea es que el Estado asuma una porción de los salarios mientras los negocios se recuperan, evitando despidos masivos en bares, restaurantes y negocios nocturnos, que concentran una parte importante del empleo joven urbano.
El sector de bares y restaurantes es uno de los más sensibles a caídas de la actividad económica y a emergencias que alteran la movilidad ciudadana. Tras un sismo, la suspensión de actividades, los daños en infraestructura y la baja en el consumo impactan de forma directa los ingresos de estos establecimientos, muchos de los cuales operan como pequeñas y medianas empresas.
Asobares agrupa a buena parte de los bares, discotecas y negocios nocturnos del país, un segmento que genera empleo formal e informal y dinamiza el turismo y el entretenimiento. Por eso, según el reporte de La FM, la agremiación considera que las medidas solicitadas son urgentes para evitar un deterioro mayor en la actividad productiva.
La petición se conoce en un contexto en el que el Gobierno evalúa mecanismos de respuesta a la emergencia sísmica, combinando acciones de atención humanitaria con medidas de reactivación económica. Hasta ahora, no se registran anuncios oficiales sobre la acogida o rechazo del pliego de Asobares.
Queda pendiente la respuesta del Ejecutivo a las tres solicitudes, así como la definición de eventuales decretos, partidas presupuestales o alianzas con el sector privado para financiar la reactivación. El impacto sobre el empleo y la recuperación de los negocios dependerá de la velocidad con la que se implementen los alivios propuestos.
