El Ministerio del Trabajo emitió una decisión mediante la cual deja sin efecto once circulares que habían sido expedidas durante la administración de Gustavo Petro. La orden quedó registrada en un acto administrativo que también instruye una depuración general del marco normativo del ministerio, según reportó Ámbito Jurídico.
Las circulares derogadas abordaban asuntos sensibles del mundo laboral colombiano. Entre los temas cubiertos aparecen la libertad sindical, el trabajo doméstico remunerado, la regulación de plataformas digitales de reparto, la estabilidad laboral reforzada, la jornada laboral, las horas extras, aspectos derivados de la reforma laboral y los lineamientos sobre negociación colectiva.
La cartera laboral no aclaró de inmediato el alcance total de la derogatoria ni cuántos funcionarios o procesos administrativos se habían apoyado en esas circulares durante los últimos años. Tampoco se divulgó si la decisión implicará el archivo de investigaciones en curso o el cierre de orientaciones que empresas y sindicatos venían aplicando.
En el contexto institucional, el Ministerio del Trabajo es la entidad encargada de formular y ejecutar la política laboral del país. Dentro de sus funciones está fijar criterios de interpretación de las normas del trabajo, vigilar su cumplimiento y atender los conflictos entre empleadores y trabajadores a través de sus direcciones territoriales.
Las circulares ministeriales son documentos que sirven para precisar el alcance de leyes y decretos. Aunque no tienen la fuerza de una ley, se usan como guía para inspectores, abogados litigantes, empresas y organizaciones sindicales. Por eso, cuando se derogan, pueden cambiar prácticas administrativas que estaban vigentes desde hace pocos años.
Para los trabajadores, la derogatoria abre un periodo de incertidumbre sobre qué criterios aplican ahora en temas como la estabilidad reforzada de personas cercanas a la pensión o la negociación por ramas de actividad económica. Para los empleadores, significa revisar manuales internos y procesos de gestión humana que se habían ajustado a las circulares anteriores.
Sectores como el de plataformas digitales de reparto venían funcionando bajo reglas específicas impartidas por la cartera laboral. Con la derogatoria, queda en duda si esos lineamientos seguirán vigentes mientras el ministerio expide nuevas orientaciones o si, por el contrario, las empresas deberán guiarse únicamente por el Código Sustantivo del Trabajo y la jurisprudencia de las altas cortes.
El ministerio anunció que adelantará una depuración normativa de toda su producción reciente. El propósito declarado es revisar la pertinencia, la coherencia y la legalidad de cada circular para conservar solo las que se consideren necesarias y ajustar las que requieran actualización frente al marco legal vigente.
Organizaciones sindicales y agremiaciones de empleadores quedaron a la espera de la publicación oficial del acto administrativo en el Diario Oficial y de los conceptos técnicos que expliquen el efecto inmediato de cada una de las once circulares derogadas.
El próximo paso será conocer el cronograma de la depuración y si el ministerio convocará mesas de diálogo con centrales obreras y gremios para discutir el contenido de las nuevas orientaciones que reemplacen las reglas derogadas.
