El presidente electo Abelardo de la Espriella informó que radicará ante el Congreso un proyecto de ley con el que busca declarar a Barranquilla como capital alterna de Colombia. Según reporta El Cronista, la propuesta ya fue anticipada por el propio mandatario electo, que ha basado buena parte de su discurso político en el impulso a la región Caribe.
La figura de capital alterna no es nueva en la conversación pública colombiana. A lo largo de las últimas décadas, distintas ciudades han reclamado funciones administrativas compartidas con Bogotá, argumentando que la concentración en la capital genera desigualdades en el acceso a entidades del Estado. El debate suele reactivarse en periodos preelectorales, cuando los candidatos buscan respaldos regionales.
Bogotá concentra desde la Constitución de 1886 y, con ajustes, desde la de 1991 la sede de las ramas del poder público y de la mayor parte de los ministerios. Una capital alterna implicaría, como mínimo, trasladar de forma periódica dependencias oficiales a la ciudad designada, una decisión que requiere mayorías en el Congreso y ajustes en la organización administrativa.
La iniciativa, de convertirse en ley, tendría efectos prácticos para los ciudadanos. Trámites ante ministerios, audiencias con altos funcionarios y reuniones de gabinete podrían realizarse en Barranquilla durante ciertos periodos. Para los habitantes de la región Caribe, eso podría traducirse en ahorros de tiempo y dinero en desplazamientos, aunque también obligaría a las entidades a reorganizar su operación.
Para el resto del país, la propuesta abre preguntas sobre equidad territorial. Otras regiones, como Antioquia, el Valle del Cauca o Santander, han reclamado en distintos momentos un trato similar. Cualquier réplica del modelo ampliaría el debate sobre cómo se reparte la presencia del Estado en el territorio nacional.
Según la fuente, el anuncio fue realizado por el propio De la Espriella, en un tono que fuentes locales describen como decidido. Hasta el momento, El Cronista no reporta reacciones oficiales de la Alcaldía de Bogotá ni de los otros candidatos que compitieron por la Presidencia en el reciente ciclo electoral.
El proyecto deberá surtir su trámite en el Congreso de la República, donde requerirá debate en comisiones y plenarias. La composición de las bancadas y la voluntad de los partidos serán determinantes para que la iniciativa avance o se archive. Por ahora, la propuesta hace parte de la agenda que el gobierno electo dice estar preparando para el inicio de su mandato.
Queda pendiente el texto concreto del proyecto, con sus plazos, condiciones y el alcance real de la alternancia. También falta conocer la posición de la bancada caribeña, de los gremios y de la academia, voces que suelen participar en discusiones de reforma al ordenamiento institucional del país.
