El presidente electo Abelardo de La Espriella dio una instrucción directa al mindefensa designado: activar cuanto antes el Batallón de Alta Montaña de Jamundía. La orden la dirigió a la cartera de Defensa para que la unidad militar entre en operación desde el primer día de gobierno, según publicó Portafolio.co.
Jamundía es un municipio del Valle del Cauca que durante años ha registrado una presencia activa de organizaciones armadas ilegales y de economías relacionadas con el narcotráfico. La zona también es estratégica por su cercanía con el Cañón de Jamundía, corredor que comunica el suroccidente colombiano con el norte del Cauca y el Pacífico.
Los batallones de alta montaña son unidades especializadas en operaciones en terreno difícil, con énfasis en tropa de montaña, entrenamiento en clima frío y conocimiento del terreno. Suelen encargarse de controlar áreas rurales de difícil acceso donde la fuerza pública convencional enfrenta limitaciones logísticas.
El anuncio se convierte en la primera señal concreta en materia de seguridad del gobierno entrante. Hasta ahora, el equipo de De La Espriella había hecho declaraciones generales sobre el orden público, pero esta instrucción marca un objetivo específico y geográfico.
Para los habitantes de Jamundía y de municipios vecinos como Cali, Santander de Quilichao y Buenos Aires, la llegada de una unidad especializada puede traducirse en mayor presencia estatal en zonas rurales donde hoy la fuerza pública tiene presencia limitada. También puede implicar restricciones a la movilidad en áreas de operaciones.
El sector productivo de la región, en particular los cultivadores de caña de azúcar y los pequeños agricultores, ha pedido en distintas oportunidades mayor seguridad en la zona rural. La activación del batallón responde a esa demanda histórica, aunque su impacto real dependerá del pie de fuerza asignado y de la coordinación con la Policía y la Fiscalía.
Expertos en seguridad consultados en distintas ocasiones han señalado que los batallones de alta montaña son útiles para el control territorial, pero no sustituyen las estrategias de inteligencia ni los procesos de investigación judicial contra las redes criminales que financian la violencia.
La instrucción del presidente electo se conoce en un momento en que el país debate cómo fortalecer la Fuerza Pública sin afectar el presupuesto de otras entidades. El mindefensa designado tendrá ahora la tarea de definir la logística, el personal y el calendario de puesta en marcha de la unidad.
Portafolio.co señaló que la orden es clara: el batallón debe estar funcionando desde el primer día de gobierno. Queda pendiente conocer la cantidad de soldados asignados, la sede operativa y el plan de articulación con las autoridades locales y regionales.
