La alcaldía de Bucaramanga decretó ley seca en toda la ciudad como medida previa a la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella, ceremonia programada en Cali. La restricción rige desde este jueves a las 6:00 p.m. hasta el sábado 8 de agosto a las 6:00 a.m., según reportó El Tiempo.
La decisión fue tomada por las autoridades locales de Bucaramanga y aplica en toda la jurisdicción del municipio. Durante esas 36 horas queda prohibido el expendio y consumo de bebidas embriagantes en establecimientos públicos y comerciales de la ciudad.
La ley seca es una figura contemplada en la legislación colombiana y suele activarse en fechas de alta congestión urbana, jornadas electorales o eventos masivos que alteran el orden público. Las alcaldías tienen la potestad de decretarla, en coordinación con la Policía, para limitar riesgos asociados al consumo de alcohol en espacios públicos.
La posesión de un presidente de la República es un acto de carácter oficial que concentra la atención del país. En esta ocasión, la ceremonia se realizará en Cali, ciudad distinta a la capital, lo que ha requerido medidas especiales de seguridad y logística en varias regiones.
Para los habitantes de Bucaramanga, la restricción implica ajustes en la programación de bares, restaurantes, discotecas y tiendas de barrio. Los establecimientos que expendan alcohol durante la jornada podrán ser sancionados por las autoridades de inspección y policía.
La medida también busca prevenir alteraciones del orden público en un contexto de alta polarización política. La posesión presidencial suele movilizar seguidores y detractores, por lo que las alcaldías endurecen los controles sobre el consumo de licor en la vía pública.
El decreto municipal se enmarca en las facultades ordinarias de los mandatarios locales para restringir la venta y consumo de alcohol por motivos de seguridad o convivencia. Bucaramanga no es la única ciudad del país que suele aplicar este tipo de restricciones ante eventos de trascendencia nacional.
Las autoridades locales recordaron que el incumplimiento de la ley seca acarrea multas y la inmovilización de los productos. La Policía Metropolitana y los inspectores de policía estarán encargados de vigilar su cumplimiento durante el periodo de restricción.
La jornada concluirá el sábado 8 de agosto a las 6:00 a.m., cuando se levanta la medida y se restablece la venta y consumo habitual de bebidas alcohólicas en Bucaramanga.
