El presidente Abelardo de la Espriella llegó este miércoles a Buenaventura, uno de los municipios del litoral Pacífico más afectados por el terremoto que sacudió al país. Según la fuente, el mandatario recorrió la zona y llevó un mensaje directo a los habitantes: "Buenaventura no será más la tierra del olvido".
La visita presidencial se produce en un momento crítico para la ciudad. Buenaventura concentra buena parte de la actividad portuaria del país y, al mismo tiempo, ha sido históricamente una de las regiones con mayores índices de pobreza y necesidades básicas insatisfechas, según registros oficiales de años anteriores.
El terremoto que golpeó al Pacífico colombiano dejó daños en viviendas, vías y servicios públicos en varios municipios. La magnitud del fenómeno reactivó la alerta sobre la vulnerabilidad sísmica del occidente del país y puso a prueba los planes de contingencia de las autoridades locales y nacionales.
De La Espriella anunció que su gobierno acompañará a Buenaventura en la reconstrucción y en la atención inmediata a las familias damnificadas. El compromiso incluye, según el extracto de la fuente, un seguimiento directo del Ejecutivo a las necesidades de la población afectada por la emergencia.
La frase del presidente resonó entre los bonaverenses porque recoge una demanda histórica: mayor inversión en salud, educación, agua potable y vivienda. Organizaciones civiles y líderes comunitarios han pedido en reiteradas oportunidades que el Estado colombiano mire con más atención a este puerto sobre el Pacífico.
La reacción en territorio fue mixta. Algunos habitantes recibieron al jefe de Estado con expectativas de soluciones concretas, mientras otros pidieron que las promesas se traduzcan en obras visibles y rápidas. En redes sociales circularon mensajes pidiendo que el acompañamiento no se quede solo en el discurso.
En el plano institucional, la llegada del presidente activa los protocolos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y del sistema de salud de emergencia. También obliga a coordinar acciones con la Gobernación del Valle del Cauca y con la Alcaldía de Buenaventura.
Buenaventura es, además, un punto estratégico para la conectividad y el comercio exterior del país. Por su puerto sale una porción significativa de las exportaciones colombianas, lo que hace de su recuperación no solo un asunto humanitario sino también un tema de estabilidad económica regional.
Queda pendiente conocer el plan detallado de reconstrucción, los plazos y los recursos que el Gobierno nacional destinará a la zona. Organizaciones de control y veedurías ciudadanas estarán atentas al cumplimiento de los compromisos anunciados por el presidente De La Espriella durante su visita.
