La Plenaria de la Cámara de Representantes dio luz verde este martes al proyecto que autoriza el desplazamiento temporal de la sede del Congreso a Cali. El propósito es que esa ciudad sea el escenario de la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, según reportó la fuente.
El trámite ahora pasa al Senado, que debe votar la iniciativa para que el traslado quede formalmente aprobado. Sin el aval de la corporación hermana, la ceremonia no podría celebrarse por fuera de Bogotá.
La propuesta implica modificar de manera excepcional la sede habitual del poder legislativo, una decisión que en Colombia corresponde al propio Congreso. Por ley, las sesiones ordinarias se desarrollan en la capital, por lo que un desplazamiento de esta naturaleza requiere una autorización expresa de ambas cámaras.
La iniciativa se inscribe en la etapa previa al 7 de agosto de 2026, fecha en la que el nuevo presidente debe juramentar el cargo ante el país. La logística, el dispositivo de seguridad y la organización del evento dependerán de lo que disponga el Gobierno nacional en conjunto con las autoridades locales.
Para Cali, la eventual sede de la posesión representaría una vitrina nacional en medio de un proceso de transición política. Alcaldías y gobernaciones suelen participar en la coordinación de escenarios, movilidad y protocolos cuando se trata de actos oficiales de gran escala.
La decisión también ha puesto sobre la mesa el debate sobre los costos y la pertinencia de sacar al Congreso de su sede habitual. En el pasado, sesiones descentralizadas se han realizado con fines de acercamiento regional, aunque la magnitud de una posesión presidencial eleva el nivel de exigencia logística.
Sectores políticos y opinadores han reaccionado con posturas dividas. Algunos respaldan la medida como un gesto de apertura territorial, mientras que otros cuestionan los recursos que demandaría el operativo, argumentos que la fuente no desarrolla en detalle.
El siguiente paso inmediato es la votación en el Senado, donde se requieren mayorías simples para aprobar el traslado. Si la iniciativa avanza, las mesas directivas de ambas cámaras deberán coordinar con la Casa Militar y con la Alcaldía de Cali los detalles del evento.
Queda pendiente además la confirmación oficial del lugar exacto donde se realizaría la juramentación y la fecha definitiva dentro del calendario protocolario. Hasta tanto el Senado no vote, la decisión conserva su carácter preliminar.
