Carlos Carrillo, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), manifestó su rechazo a la posibilidad de que el abogado Iván Cancino asuma la cartera de Justicia en el gobierno que encabeza Abelardo de la Espriella. Según el reporte de Infobae, el pronunciamiento se produjo en el marco del debate sobre el gabinete ministerial del nuevo Ejecutivo.
El argumento central de Carrillo apunta al pasado profesional de Cancino. El exdirector recordó que el jurista ejerció la defensa de Carlos Ramón González, uno de los funcionarios vinculados al escándalo de corrupción que sacudió a la Ungrd. Esa actuación, en su criterio, resulta incompatible con un cargo de responsabilidad en el sistema judicial colombiano.
La frase con la que Carrillo sintetizó su posición fue directa: La ética no tiene que ver con el derecho. Con esa afirmación separó el ejercicio legal de la defensa técnica de cualquier conducta considerada reprochable por la opinión pública. El comentario, recogido por Infobae, pone sobre la mesa la discusión sobre los filtros éticos en la elección de los ministros.
El caso de la Ungrd se convirtió en uno de los expedientes de corrupción más sensibles de los últimos años en Colombia. Las investigaciones relacionan a exfuncionarios con manejos irregulares de recursos destinados a la atención de emergencias y a la compra de bienes y servicios. Carlos Ramón González aparece entre los nombres mencionados en ese expediente, razón por la cual la elección de su defensor genera ruido político.
El señalamiento de Carrillo ocurre en un momento sensible para el gobierno entrante. La conformación del gabinete es observada de cerca por distintos sectores, en especial porque el Ministerio de Justicia administra temas sensibles como la política criminal, la relación con la Fiscalía y la defensa del interés público en procesos clave. Por eso, el perfil del titular de esa cartera suele generar amplio debate.
Para Carrillo, el punto no se reduce a la idoneidad jurídica. Su argumento añade una dimensión ética que, según su visión, no puede desligarse de la función pública. Esa distinción entre lo legal y lo moral es el eje de la controversia y la razón por la que pidió que se reconsiderara la posible designación.
El gobierno de De la Espriella no ha confirmado de manera oficial el nombre de Cancino para esa cartera, según se desprende del reporte de Infobae. La crítica de Carrillo se suma así a las reacciones que suelen acompañar el proceso de selección ministerial, sobre todo cuando hay trayectorias que despiertan interrogantes en sectores políticos y ciudadanos.
La discusión queda abierta. Resta conocer si el gobierno ratifica, descarta o ajusta la eventual designación, y si la presión ciudadana y política que ha comenzado a expresarse influye en la decisión final sobre quién comandará el Ministerio de Justicia en el nuevo periodo.
