El Gobierno Nacional definió nuevas reglas para los vehículos conocidos como cazafotomultas, utilizados en distintas ciudades del país para detectar infracciones de tránsito. Según publicó Wintor ABC, la medida prohíbe que estos equipos impongan comparendos sin la presencia de un agente de tránsito en el lugar de los hechos.
Los cazafotomultas operan con cámaras y sensores que registran presuntas violaciones al Código Nacional de Tránsito, como cruzar semáforo en rojo o exceder los límites de velocidad. Con la regulación anunciada, el procedimiento de sanción queda sujeto a la verificación en sitio por parte de una autoridad de tránsito.
La decisión se inscribe en el debate que desde hace años enfrenta a ciudadanías y autoridades locales por el uso de tecnología sin presencia humana en la imposición de multas. Críticos han señalado posibles errores en la calibración de los equipos y dudas sobre el debido proceso para los conductores sancionados.
Para los conductores, el cambio implica que cualquier proceso contravencional originado por estos vehículos deberá contar con el respaldo de un uniformado que valide la infracción en el momento. Esto podría traducirse en menos fotocomparendos automáticos y en una mayor exigencia de personal de tránsito en las vías.
En términos operativos, los municipios y las concesiones que administran estos sistemas deberán ajustar sus protocolos. La regulación también abre interrogantes sobre el tratamiento de las multas ya impuestas y sobre la continuidad de los contratos vigentes con operadores privados de fotodetección.
El Ministerio de Transporte y las autoridades locales serán las encargadas de precisar los alcances técnicos de la norma y los tiempos de transición. Por ahora, la directriz fija un principio claro: la tecnología puede detectar, pero la sanción requiere presencia institucional.
Organizaciones de defensa del consumidor y agremiaciones de transportadores han pedido durante años mayor transparencia en los procesos de fotodetección. La nueva disposición responde a parte de esas solicitudes, al sumar un control humano al procedimiento que hasta ahora se realizaba de forma automática.
Quedan pendientes varios puntos por definir: cómo se aplicarán las nuevas reglas en ciudades donde la fotodetección opera con base en contratos de concesión, qué ocurrirá con las sanciones ya en curso y si el modelo de financiación de estos sistemas se modificará como consecuencia de la medida.
La fuente consultada, Wintor ABC, anticipó que en los próximos días se conocerán los actos administrativos que desarrollan la decisión. Mientras tanto, los propietarios de vehículos deben estar atentos a los cambios en los procedimientos de notificación y a los canales oficiales para impugnar comparendos.
