El Centro Democrático confirmó que avanza en la construcción de una contrarreforma al sistema pensional aprobado durante el gobierno de Gustavo Petro. El anuncio llega luego de que la Corte Constitucional devolviera la ley al Congreso para que se subsanaran varios artículos objetados, según el resumen de la noticia.
El expresidente Álvaro Uribe, figura principal del partido, es quien impulsa la propuesta alternativa. Su planteamiento central es que el ahorro pensional de los trabajadores se maneje de forma unificada en los fondos privados y, en paralelo, se congele la posibilidad de que nuevos afiliados se trasladen a Colpensiones, la administradora estatal.
La reforma original, impulsada por el gobierno Petro, había modificado el esquema de transición hacia un sistema de pilares, con cambios en las edades de jubilación, las semanas cotizadas y la administración de los recursos. Esos mismos puntos fueron los que la Corte pidió revisar al Congreso, por lo que el debate quedó abierto para las distintas bancadas.
El sector financiero y las administradoras de fondos de pensiones privados han sido críticos históricos de la reforma de Petro. Argumentan que el traslado masivo de afiliados a Colpensiones pondría en riesgo la sostenibilidad del ahorro individual y la capacidad de pago de mesadas futuras. La propuesta del Centro Democrático recoge esa preocupación al proponer mantener el manejo privado de los recursos.
Desde el oficialismo, en cambio, la reforma ha sido presentada como un avance en equidad, porque garantizaría una pensión mínima a los adultos mayores que hoy no alcanzan a cotizar las semanas requeridas. Por eso cualquier cambio en el modelo enfrenta un debate de fondo entre quienes priorizan la cobertura y quienes defienden la sostenibilidad financiera del sistema.
El anuncio también tiene un componente político. La colectividad de Uribe llega a esta discusión con el calendario electoral encima y con la necesidad de marcar distancia del gobierno nacional en uno de los proyectos más discutidos del actual periodo. Una contrarreforma propia le permite fijar posición pública antes de que el Congreso reanude el trámite del texto devuelto.
Para los ciudadanos, lo que ocurra en las próximas semanas es determinante. Si prospera la propuesta del Centro Democrático, los trabajadores que estaban considerando trasladarse a Colpensiones verían cerrada esa opción. Si el Congreso decide corregir los artículos objetados y mantener el texto original, las reglas de juego podrían volver a regir con ajustes menores.
Por ahora no hay un texto radicado en el Congreso ni una fecha definida para el inicio formal del debate. Lo que queda claro es que la reforma pensional, lejos de cerrarse con la decisión de la Corte, entra en una nueva etapa de disputa política y legislativa que puede extenderse varios meses.
La propuesta deberá sortear los filtros del Congreso y, eventualmente, un nuevo examen de la Corte Constitucional. En ese escenario, la unificación del ahorro en fondos privados y el congelamiento de traslados a Colpensiones serán los dos ejes que el Centro Democrático llevará a la mesa de negociación.
