El Centro Democrático informó que los congresistas de la bancada costearán de su propio bolsillo el desplazamiento a la ciudad de Cali, donde se realizará la ceremonia de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella. La agrupación emitió un comunicado en el que defendió la medida como un gesto alineado con sus postulados.
Según la escueta comunicación divulgada por el partido, la decisión se tomó de manera colectiva entre los legisladores de la bancada. La dirección del movimiento señaló que esta 'decisión es coherente con los principios que defiende', una fórmula repetida en pronunciamientos anteriores de la colectividad, caracterizada por su respaldo firme a figuras del establecimiento y por la defensa de banderas como la seguridad y la ortodoxia fiscal.
La posesión presidencial constituye un acto protocolario de primer orden en el calendario institucional. En esa ceremonia, el jefe de Estado elegido presta juramento ante el Congreso y asume formalmente sus funciones. La logística de cada posesión varía según el mandato, pero suele congregar a los legisladores en pleno, a invitados especiales y a delegaciones internacionales.
Para los congresistas, asistir a la posesión implica trasladarse desde Bogotá u otras ciudades hasta el lugar del evento. En esta oportunidad, la escogencia de Cali como sede representa un hecho atípico frente a la tradición reciente, pues buena parte de las ceremonias de los últimos períodos se realizaron en Bogotá. Ese cambio geográfico añade un rubro de transporte significativo para los miembros del Legislativo que deben recorrer varios cientos de kilómetros.
La determinación del Centro Democrático de sufragar esos gastos con dinero propio contrasta con la práctica usual de financiarlos a través de rubros asignados por el Congreso o por las bancadas. La bancada no hizo públicos los montos ni el mecanismo concreto que empleará cada congresista para cubrir los costos. Tampoco se pronunciaron sobre si otros partidos tomaron medidas similares o si habrá algún tipo de coordinación logística conjunta.
El gesto se suma a una de las jornadas más sensibles del nuevo ciclo institucional. Apenas posesionado, el nuevo gabinete y las primeras decisiones del Ejecutivo marcarán la pauta de lo que resta del año político. En ese contexto, el respaldo público a la ceremonia por parte de una bancada de oposición tradicional refleja el carácter protocolario y obligatorio del acto, al margen de las diferencias ideológicas con el gobierno entrante.
Hasta el momento, la oficina de prensa del nuevo gobierno no ha emitido una valoración sobre el anuncio. Queda por verse si la bancada dará a conocer el listado de asistentes, los destinos intermedios desde los cuales viajarán los legisladores y el día exacto del desplazamiento, datos que suelen aparecer en la agenda pública de cada posesión.
