Congresistas del Centro Democrático le solicitaron al Gobierno nacional una partida de $15,8 billones destinada a resolver el desfinanciamiento que atraviesa el sistema de salud colombiano, según reportó Infobae. La petición se formalizó en una reunión con la ministra de Salud, Ana María Vesga, en la que la bancada uribista expuso su diagnóstico sobre la crisis del sector.
El encuentro hace parte de la estrategia legislativa del partido que lidera el expresidente Álvaro Uribe para presionar una intervención de emergencia en las finanzas del sistema. La solicitud fue enmarcada por los congresistas como una medida para la estabilización del sistema, un término que alude al saneamiento de las cuentas tanto de las Entidades Promotoras de Salud como de los prestadores y hospitales que reportan cartera acumulada.
El sistema de salud colombiano atraviesa desde hace varios años una crisis de liquidez que se refleja en deudas de las EPS con clínicas, hospitales y proveedores de medicamentos. A esta situación se sumaron los efectos de la liquidación de varias EPS tras la entrada en vigor de las reformas al sistema y los fallos de la Corte Constitucional sobre el giro directo de los recursos de la Unidad de Pago por Capitación.
La petición de $15,8 billones cubre, según la bancada, no solo el pago de la deuda reconocida con los prestadores, sino también los recursos necesarios para cubrir los servicios no financiados por la Unidad de Pago por Capitación y para garantizar la continuidad de la atención a los usuarios del régimen contributivo y subsidiado.
El Ministerio de Salud no emitió de inmediato una respuesta pública sobre la viabilidad fiscal de la solicitud ni sobre las fuentes de financiación que podrían usarse para atenderla. La cartera que dirige Ana María Vesga ha señalado en meses anteriores que trabaja en un plan de estabilización con técnicos del Ministerio de Hacienda y de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud.
Para los ciudadanos, una eventual inyección de recursos al sistema se traduciría en la reducción de las demoras en la autorización de citas, procedimientos y medicamentos, así como en la posibilidad de que los hospitales de zonas apartadas reciban los pagos atrasados por servicios ya prestados. Las regiones con mayor dependencia de la red pública hospitalaria serían las primeras en percibir los efectos de cualquier giro extraordinario.
Desde el Centro Democrático han advertido que, de no aprobarse recursos adicionales, el sistema podría enfrentar nuevos episodios de cierres de servicios y limitaciones en la atención. El partido pidió que la discusión se incluya en el trámite legislativo del próximo presupuesto general de la Nación y en los debates de control político al Ministerio de Salud.
Queda pendiente que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Hacienda respondan formalmente a la bancada sobre la magnitud de los recursos solicitados y el cronograma para su eventual asignación. También se espera que se conozca si la petición se traducirá en un proyecto de ley específico o en una propuesta de artículo dentro de la ley de presupuesto.
