El senador Iván Cepeda dirigió una solicitud directa al presidente Abelardo de la Espriella para que renuncie a su ciudadanía estadounidense. Según la fuente, el congresista también pidió que el mandatario aclare si ha tenido vínculos con la DEA o la CIA, agencias de inteligencia y antinarcóticos de Estados Unidos.
La petición fue acompañada por una advertencia de desobediencia civil en Colombia, un mecanismo de protesta no violenta que en el pasado han invocado distintos movimientos sociales y políticos del país. La fuente no detalla el alcance ni la fecha en que se ejecutaría esa convocatoria.
De la Espriella asumió la Presidencia de la República tras el proceso electoral reciente y su llegada al cargo estuvo rodeada de cuestionamientos sobre su trayectoria profesional en el extranjero, particularmente en el sur de Florida, donde residió por años. Su doble ciudadanía ha sido un tema recurrente en el debate público colombiano desde antes de su posesión.
La figura de la doble nacionalidad no está prohibida expresamente en la Constitución colombiana, pero ha sido objeto de debate por sus implicaciones en el ejercicio de cargos públicos. Expertos en derecho constitucional han señalado que la Carta permite la nacionalidad simultánea, aunque exige la residencia para ciertos trámites y el principio de lealtad con el Estado.
Las agencias mencionadas cumplen funciones sensibles en la lucha contra el narcotráfico y en operaciones de inteligencia en la región andina. Colombia ha sido uno de los principales aliados de Washington en esa materia desde el inicio del Plan Colombia, firmado en 2000, lo que hace políticamente delicado cualquier señalamiento de vínculos entre un jefe de Estado y esas entidades.
Cepeda es uno de los congresistas más activos de la oposición y ha centrado buena parte de su labor en investigaciones sobre parapolítica y financiación de campañas. Sus intervenciones suelen generar respuestas inmediatas del oficialismo y son ampliamente cubiertas por los medios nacionales.
La solicitud se conoce en un momento de alta tensión política, con un gobierno que asumió recientemente y una oposición que busca marcar distancia desde el primer día. El pedido de renuncia a la ciudadanía estadounidense agrega un nuevo capítulo al debate sobre la idoneidad del presidente y sus vínculos internacionales.
Desde la Casa de Nariño, hasta el momento de la publicación de esta nota, no se había registrado una respuesta oficial al requerimiento de Cepeda. La fuente consultada tampoco menciona pronunciamientos de la DEA, la CIA ni del gobierno de Estados Unidos sobre los señalamientos del senador.
Queda por verse si la advertencia de desobediencia civil se concreta en convocatorias específicas y si el presidente opta por pronunciarse públicamente sobre su ciudadanía y sus eventuales relaciones con agencias extranjeras. El tema seguirá en la agenda política mientras no haya una aclaración oficial.
