El senador Iván Cepeda, figura visible de la oposición, afirmó en Caracol Radio que la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia sería ilegal si este no renuncia antes a la ciudadanía estadounidense. Según Cepeda, el ordenamiento jurídico colombiano exige que el jefe de Estado se posesione como ciudadano colombiano exclusivo.
La Constitución Política de Colombia establece que para ser presidente se requiere ser ciudadano colombiano de nacimiento y no tener doble nacionalidad al momento de la posesión. El artículo 188 exige que el candidato a la Presidencia sea ciudadano colombiano por nacimiento y que no haya renunciado a la nacionalidad. Esta condición se complementa con la jurisprudencia de la Corte Constitucional sobre la materia.
Cepeda sostuvo que la ciudadanía de otro país genera una inhabilidad directa para ejercer el cargo. Por ello pidió a De la Espriella formalizar la renuncia ante las autoridades competentes de Estados Unidos antes del 7 de agosto, fecha prevista para la ceremonia de posesión del nuevo Congreso.
El líder opositor agregó que si De la Espriella conserva la doble nacionalidad y asume la presidencia, impulsará la convocatoria a la desobediencia civil pacífica. La propuesta fue planteada como un mecanismo de presión ciudadana frente a lo que considera un incumplimiento de los requisitos constitucionales.
La declaración se conoce en un contexto de creciente expectativa sobre la transición de gobierno en Colombia. El proceso de empalme entre la administración saliente y el equipo del presidente electo se ha desarrollado en medio de debates sobre la conformación del gabinete y el alcance de las reformas anunciadas por De la Espriella durante la campaña.
En el plano institucional, la verificación de los requisitos para posesionarse corresponde al Congreso de la República, según lo establece la ley. Es esa corporación la que debe certificar el cumplimiento de las condiciones constitucionales antes de la toma de juramento del nuevo jefe de Estado.
La postura de Cepeda agrega un nuevo foco de tensión política en el arranque del periodo de transición. Sectores cercanos al gobierno electo han señalado que el tema será resuelto por las vías legales correspondientes y que la posesión se realizará conforme al cronograma previsto.
Por ahora, la controversia queda abierta. La ciudadanía espera conocer si De la Espriella hará pública su situación de nacionalidad y si adelantará los trámites de renuncia ante las autoridades de Estados Unidos. La decisión será determinante para definir los siguientes pasos del calendario de posesión.
En cualquier caso, el debate pone sobre la mesa un principio constitucional de larga data: la unidad de la nacionalidad como condición para ejercer la primera magistratura del Estado colombiano.
