El presidente Abelardo de la Espriella firmó un decreto mediante el cual se levanta la suspensión general al porte de armas que regía en Colombia, según informó France 24. El acto normativo cambia el marco que hasta ahora restringía de forma general la posibilidad de portar armas de fuego en el territorio nacional.
La suspensión general al porte de armas había sido una de las medidas adoptadas por gobiernos anteriores como parte de una estrategia para reducir la circulación de armas en espacios públicos. Con el nuevo decreto, esa restricción queda sin efecto, aunque la tenencia y el porte seguirán sujetos al cumplimiento de los requisitos legales vigentes, como los permisos ante la autoridad competente.
El decreto se enmarca en el ejercicio de facultades presidenciales en materia de orden público y seguridad ciudadana. En Colombia, el porte de armas está regulado por el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana y por las disposiciones del Ministerio de Defensa, que establecen controles específicos para la expedición de salvoconductos y permisos especiales.
La decisión implica un giro en la política de armas del Estado colombiano. Sectores que defienden la medida argumentan que permite a los ciudadanos legalmente habilitados ejercer un derecho y refuerza la capacidad de defensa personal. Organizaciones de la sociedad civil y expertos en seguridad han expresado en otras oportunidades su preocupación por el efecto que el levantamiento de restricciones puede tener sobre las tasas de violencia y accidentalidad.
Para la ciudadanía, el cambio más inmediato se traduce en la posibilidad de solicitar nuevamente permisos de porte ante las autoridades militares, siempre que se cumplan los requisitos legales. Las personas que ya contaban con salvoconductos vigentes deben verificar que estos se ajusten a las nuevas condiciones del decreto.
Según la fuente, la firma del decreto se produjo como una decisión directa del presidente De la Espriella, lo que lo convierte en uno de los primeros movimientos significativos de su administración en materia de seguridad. El alcance exacto de la norma, incluyendo eventuales excepciones o condiciones especiales, deberá precisarse en el texto oficial que se publique.
La medida llega en un contexto de debate público sobre la seguridad en Colombia, donde organizaciones internacionales y locales han señalado el impacto de las armas de fuego en la violencia homicida. El levantamiento de la suspensión general reabre la discusión sobre la eficacia del control de armas como herramienta de política pública.
Queda pendiente conocer el texto completo del decreto, las precisiones técnicas sobre los nuevos criterios para la expedición de permisos y la posición oficial del Ministerio de Defensa. France 24 no publicó, en el extracto disponible, detalles adicionales sobre la fecha exacta de la firma ni sobre los plazos de transición.
