El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, prepara un cambio de fondo en la política exterior del país. Su futuro ministro de Relaciones Exteriores anunció que las embajadas colombianas en Cuba y Nicaragua serán cerradas en los próximos meses, según reportó el portal Resumen Latinoamericano.
La noticia fue divulgada el 12 de julio de 2026, en un contexto marcado por la celebración electoral del nuevo gobierno. En imágenes difundidas por la prensa internacional se observa a seguidores de De la Espriella ondeando una bandera de Estados Unidos, lo que da cuenta del tono del alineamiento internacional que buscará el nuevo Ejecutivo.
Cuba ha sido históricamente sede de las conversaciones de paz entre el Estado colombiano y distintos grupos armados. La Habana albergó durante años la mesa de diálogo con las FARC en el proceso que culminó con el Acuerdo de Paz de 2016, y desde entonces ha mantenido un papel discreto pero constante en los intentos de negociación con el ELN y otros actores del conflicto.
Nicaragua, por su parte, forma parte del ALBA, el bloque de integración promovido por Venezuela y Cuba. Managua ha mantenido vínculos estrechos con gobiernos de izquierda en la región y ha sido receptora de cooperación cubana en temas de salud y educación.
El anuncio del cierre de embajadas se suma a la ruptura de relaciones que, según el extracto de la nota, el presidente electo ya habría comunicado a La Habana. Esa ciudad dejó de ser sede de las conversaciones de paz luego del cierre de la última mesa de negociación.
La decisión afecta directamente a los colombianos residentes en Cuba y Nicaragua, quienes deberán tramitar cualquier documentación consular en terceros países o por vías virtuales. También impacta a los acuerdos de cooperación bilateral en materia educativa, cultural y comercial que ambos países suscribieron con Colombia en años anteriores.
Desde el punto de vista diplomático, el cierre de estas sedes representa un realineamiento con Estados Unidos y un alejamiento de los gobiernos de izquierda latinoamericanos. Sectores cercanos al nuevo gobierno han mostrado afinidad con figuras como el expresidente Donald Trump, como lo sugieren las imágenes difundidas por la agencia AFP durante la jornada electoral.
Críticos de la medida advierten sobre el riesgo de perder espacios de mediación en futuros procesos de paz. Organizaciones sociales y académicos han señalado que La Habana fue determinante para sacar adelante los acuerdos firmados en Cartagena en 2016.
Por ahora, el equipo del presidente electo no ha detallado la fecha exacta del cierre ni el destino del personal diplomático que labora en ambas misiones. Se espera que el Ministerio de Relaciones Exteriores difunda en las próximas semanas el cronograma de transición y los mecanismos para garantizar la atención consular de los colombianos en el exterior.
