Una operación de las Fuerzas Militares colombianas dejó veinte personas muertas en lo que las autoridades describen como el golpe más fuerte contra las disidencias de las FARC desde el inicio del nuevo gobierno, según reportó La Vanguardia. El hecho fue presentado como una acción contundente contra las estructuras armadas que operan al margen de la ley.
Entre los muertos se encuentra alias Tigre o Pintado, identificado por la fuente como hombre de confianza de Néstor Gregorio Vera, conocido como Iván Mordisco, uno de los principales cabecillas de las disidencias de las FARC. La muerte de un mando cercano a Vera representa un golpe a la cadena de mando de esa organización.
Las disidencias de las FARC surgieron tras los acuerdos de paz de 2016, cuando un grupo de excombatientes decidió no acogerse al proceso y continuó con operaciones armadas. Desde entonces, se han fragmentado en varias estructuras que actúan en distintas regiones del país, con presencia especialmente fuerte en zonas de frontera y de difícil acceso.
Iván Mordisco es uno de los líderes más buscados del país y figura al frente de una de las facciones disidentes más activas. Su organización ha sido señalada por acciones contra la Fuerza Pública, ataques a la población civil y participación en economías ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal.
El gobierno colombiano ha mantenido como una de sus líneas centrales el debilitamiento de los grupos armados ilegales y la protección de la población civil en regiones afectadas por el conflicto. Las acciones militares se enmarcan en una estrategia que combina operaciones ofensivas con presencia institucional en los territorios.
Para los ciudadanos, golpes como este tienen efectos directos en la seguridad de las zonas donde operan las disidencias, donde las comunidades han sido históricamente las más afectadas por enfrentamientos, extorsiones y restricciones a la movilidad. Una menor capacidad de mando de los grupos armados puede traducirse en cambios en la dinámica local de violencia.
El impacto sobre la estructura de mando de Iván Mordisco es un aspecto clave que las autoridades deberán evaluar en los próximos días. La pérdida de un hombre de confianza suele obligar a las organizaciones a reorganizar sus líneas de comunicación y sus planes operativos en el corto plazo.
Según la fuente, el hecho fue calificado como el mayor ataque contra las guerrillas desde el inicio del nuevo gobierno. El precedente inmediato son las operaciones militares sostenidas en años anteriores contra disidencias y otros grupos armados, en un conflicto que se ha transformado pero no ha desaparecido.
Queda por establecer el desarrollo de las investigaciones posteriores al operativo, el posible efecto sobre las finanzas y el control territorial de la organización, y si esta acción genera reacciones armadas de retaliación en las zonas de influencia de las disidencias. Las autoridades suelen activar operativos de contención cuando se producen golpes de esta magnitud.
