Según la Agencia de Periodismo Investigativo, Colombia se ubicó en el puesto 16 del índice de Gobierno Digital que publica la OCDE, con una calificación de 0,71 puntos en la edición 2025. El resultado la deja por encima del promedio del bloque, lo que la sitúa entre los países mejor posicionados de la región en esa medición.
El indicador evalúa la forma en que los gobiernos usan herramientas digitales para prestar servicios públicos, diseñar políticas basadas en datos y abrir información a la ciudadanía. En esta versión Colombia superó la media de la OCDE, aunque su puntaje retrocedió 0,03 puntos frente al reporte de 2023, una variación que en términos relativos es pequeña pero que marca un cambio de tendencia después de varios años de mejoras sostenidas.
El retroceso coincide con un debate creciente sobre la transformación digital del Estado colombiano. La estrategia nacional ha avanzado en la interoperabilidad de plataformas y en la implementación de la cédula digital, pero persisten brechas en conectividad rural, en alfabetización digital y en la integración de bases de datos entre entidades del orden nacional y territorial.
Para la ciudadanía, el indicador se traduce en trámites más ágiles, mayor acceso a información pública y una relación menos presencial con las entidades. También incide en la capacidad del Estado para responder a emergencias, para fiscalizar recursos y para reducir la corrupción asociada a los procesos manuales. Una caída en el puntaje sugiere que el ritmo de modernización puede estar frenándose frente a países que están acelerando su transformación. La medición de la OCDE sirve como punto de referencia para que cada país identifique áreas de mejora y ajuste su hoja de ruta digital.
El informe se conoce en un momento en que el gobierno nacional avanza en la consolidación de la política de transformación digital, articulada con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Entre los retos pendientes están la ampliación de la cobertura de fibra óptica en zonas apartadas, la reducción de la brecha de habilidades digitales y la protección de datos personales frente al crecimiento de plataformas estatales y privadas.
En el contexto regional, Colombia ha ocupado históricamente posiciones intermedias altas en los indicadores digitales de la OCDE, por encima de varios pares latinoamericanos. La edición 2025 confirma esa ubicación, pero también muestra que la competencia entre países se intensifica, ya que pequeños avances en la metodología o en los estándares evaluados pueden alterar la posición en el ranking.
De cara a los próximos años, el desafío estará en mantener la tendencia de mejora y, al mismo tiempo, cerrar las brechas internas. La OCDE suele recomendar a los países miembros y socios fortalecer la gobernanza de datos, invertir en talento digital y garantizar que los servicios electrónicos sean inclusivos para los ciudadanos que aún no usan internet con regularidad.
