El presidente electo Abelardo de la Espriella declaró que Colombia restablecerá la relación con el Estado de Israel "como nunca antes", según informó Caracol Radio. En sus palabras, el país podrá contar con Colombia como "un amigo leal y un aliado firme".
La declaración se produce en un contexto de relaciones diplomáticas tensionadas entre Bogotá y Jerusalén desde el año anterior, cuando el entonces presidente Gustavo Petro anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel como respuesta a la ofensiva militar en la Franja de Gaza. La medida incluyó la suspensión de exportaciones de carbón y la salida del personal diplomático colombiano en territorio israelí.
Israel reaccionó a esa decisión con críticas y acusó al gobierno colombiano de alinearse con grupos considerados terroristas. La ruptura marcó uno de los puntos más bajos en la historia reciente de la diplomacia bilateral, que durante décadas había incluido cooperación en seguridad, agricultura y comercio.
Con el triunfo de De la Espriella en las elecciones presidenciales, diversos sectores venían anticipando un cambio de rumbo en la política exterior hacia Medio Oriente. El anuncio confirma esa expectativa y sitúa a Colombia, según la versión del presidente electo, en una posición de cercanía explícita con el gobierno israelí.
Para los ciudadanos colombianos, el eventual restablecimiento de relaciones puede traducirse en el regreso del servicio consular, la reactivación de acuerdos comerciales y la reanudación de programas de cooperación técnica y militar. También abre la puerta a un nuevo marco de entendimiento en escenarios multilaterales, donde ambos países han coincidido tradicionalmente en temas de seguridad y lucha contra el terrorismo.
En el plano regional, la decisión diferenciaría a Colombia de otros países latinoamericanos que en los últimos meses congelaron o limitaron su relación con Israel, como Brasil, Chile y Bolivia. La postura adoptada por el gobierno entrante redefine el alineamiento del país en debates de la Organización de Estados Americanos y de Naciones Unidas.
El anuncio llega en plena transición de mando y antes de la toma de posesión presidencial. Sectores políticos y gremiales habían solicitado al gobierno entrante claridad sobre el manejo de las relaciones exteriores, en particular con aliados comerciales y de seguridad de larga data.
Quedan por definirse los mecanismos diplomáticos y los tiempos en que se concretará el restablecimiento. Tampoco se conocen aún pronunciamientos oficiales del gobierno israelí sobre las declaraciones del presidente electo, aunque el tono de la declaración anticipa una etapa de acercamiento bilateral explícito.
El restablecimiento de las relaciones, según lo expresado por De la Espriella, no se limitará al nivel formal de embajadas. El propósito declarado apunta a una cooperación integral en defensa, comercio, tecnología y cultura, en línea con el modelo de alianza estratégica que rigió durante varias décadas.
