La Corte Internacional de Justicia (CIJ) confirmó que Colombia se retiró de la demanda que Sudáfrica interpuso contra Israel por la acusación de genocidio. La salida del proceso fue adoptada por el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, según reportó Infobae.
El retiro se materializa en un momento sensible para la diplomacia internacional. La CIJ, con sede en La Haya, es el máximo tribunal de las Naciones Unidas para controversias entre Estados. Su confirmación de que Colombia ya no figura como demandante cierra una de las participaciones más comentadas del país en litigios internacionales.
La decisión fue recibida con beneplácito por Israel. El canciller Gideon Sa'ar agradeció públicamente al presidente De la Espriella por el retiro. En sus declaraciones, Sa'ar calificó el periodo anterior como la "era antisemita de Petro", vinculando la postura del gobierno precedente con la denuncia sudafricana ante la CIJ.
El contexto de fondo es el proceso abierto por Sudáfrica en diciembre de 2023, en el que acusó a Israel de violar la Convención sobre el Genocidio en su ofensiva militar en la Franja de Gaza. Varios países se sumaron después a la demanda, entre ellos Colombia durante la administración de Gustavo Petro, lo que generó roces diplomáticos con Israel.
La postura del gobierno Petro incluía una posición crítica frente a la campaña militar israelí en Gaza y un respaldo a la denuncia de Sudáfrica. La participación colombiana había sido interpretada por Tel Aviv como un quiebre en las relaciones bilaterales, tradicionalmente cercanas en materia comercial y de seguridad.
Para el gobierno de De la Espriella, el retiro marca un giro en la política exterior hacia Oriente Medio. Restablecer los vínculos con Israel figura como uno de los gestos más visibles del nuevo Ejecutivo en el escenario internacional, apenas iniciado su mandato.
El agradecimiento del canciller Sa'ar muestra el valor simbólico que Israel otorga al gesto colombiano. En la diplomacia, los retiros de procesos judiciales multilateralesson leídos como señales políticas tanto o más que las adhesiones, y esta confirmación de la CIJ blinda formalmente la decisión ante la comunidad internacional.
Quedan interrogantes sobre los próximos pasos diplomáticos entre Bogotá y Jerusalén, así como sobre el posicionamiento de Colombia en otros escenarios multilaterales donde se discute la situación en Gaza. La confirmación judicial del retiro es el primer hecho verificable, y las reacciones internacionales podrían extenderse en los próximos días.
