Iván Cepeda, candidato del oficialismo, se dirigió este lunes a sus seguidores en medio de uno de los momentos más tensos del calendario electoral colombiano. Pidió calma y paciencia a la espera del resultado oficial del escrutinio, según reportó CNN en Español.
El pronunciamiento llega después de que el preconteo arrojara como ganador a Abelardo de la Espriella, candidato que buscaba la presidencia en estos comicios. La diferencia entre ambos aspirantes es estrecha, lo que mantiene abierta la disputa por el primer cargo del Estado.
El equipo de personeros de la campaña de Cepeda presentó más de 57.000 reclamos electorales. Esa cantidad, según la propia campaña, es suficiente para mantener el suspenso mientras las autoridades revisan cada observación mesa por mesa.
Los reclamos electorales son una herramienta contemplada en la legislación colombiana. Permiten a los testigos electorales y a los partidos solicitar la revisión de actas cuando se presuman inconsistencias en el conteo de votos. Su presentación no significa que sean aceptados, pero sí obliga a la autoridad competente a estudiarlos.
En Colombia, el preconteo es un sistema rápido que ofrece una tendencia el mismo día de la jornada electoral. El escrutinio formal, en cambio, es el procedimiento oficial que realizan los delegados de la Registraduría y del Consejo Nacional Electoral, y puede tardar varios días en concluir.
La estrecha diferencia entre Cepeda y De la Espriella ha convertido esta etapa posterior a la votación en una fase decisiva. Cualquier ajuste en el conteo producto de los reclamos podría modificar la fotografía inicial que entregó el preconteo.
La campaña de Cepeda también expuso que agotará las instancias legales disponibles. El llamado a la calma busca evitar pronunciamientos que puedan entorpecer el proceso o generar presiones indebidas sobre los organismos electorales.
Por ahora, el país observa el avance del escrutinio mientras las distintas fuerzas políticasaguardan los resultados definitivos. La Registraduría Nacional será la encargada de consolidar las cifras oficiales una vez se resuelvan los más de 57.000 reclamos presentados por la campaña oficialista.
Lo que quede en firme tras el escrutinio definirá quién asume la presidencia de Colombia para el próximo periodo. Hasta entonces, el resultado permanece en disputa y la atención pública se concentra en la revisión de cada mesa y cada acta.
