El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, difundió un video en el que se le ve patrullando las calles de Santa Marta equipado con pistola y chaleco antibalas, según reportó EL PAÍS. La grabación, acompañada de música épica de fondo, fue publicada un día después de un paro armado atribuido a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada en esa ciudad y municipios cercanos del Magdalena.
En el mismo video, el mandatario lanzó una advertencia directa contra los integrantes de esa estructura armada. “Los vamos a cazar como las ratas que son”, dijo, en una frase que se convirtió en el centro de la grabación. La difusión del patrullaje buscó, según el contexto de la publicación, enviar un mensaje de presencia estatal en una ciudad que amaneció atemorizada por la jornada de paro.
Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada son una organización paramilitar que ha sido señalada por las autoridades colombianas de tener presencia en la Sierra Nevada de Santa Marta y de disputar el control de economías ilegales en la región, como el narcotráfico y la minería. El paro armado, una modalidad de protesta violenta usada por grupos armados ilegales para restringir la movilidad y la actividad económica de poblaciones enteras, suele traducirse en bloqueos de vías, cierres de comercios y amenazas a la población civil.
Santa Marta es la capital del departamento del Magdalena y un destino turístico clave del Caribe colombiano por su cercanía con el Parque Nacional Natural Tayrona y la Ciudad Perdida. Episodios de paro armado en la zona afectan no solo a los residentes, sino también al comercio, al turismo y a la movilidad hacia otras poblaciones como Ciénaga, Fundación y Aracataca, en una región donde las disputas entre grupos armados ilegales han sido recurrentes.
La difusión de imágenes de un presidente en operativos de seguridad no es habitual en la tradición reciente de la Casa de Nariño. El gesto, según analistas consultados en distintas ocasiones por medios nacionales, puede interpretarse como un intento de acercarse simbólicamente al ciudadano y mostrar decisión frente al crimen, aunque también se ha debatido sobre los riesgos políticos y de seguridad que implica la exposición directa del jefe de Estado en zonas de conflicto.
La grabación se viralizó en redes sociales en las horas posteriores a su publicación y abrió un debate sobre el tono de la frase presidencial. Mientras algunos sectores la calificaron como una muestra de firmeza frente a los grupos armados, otros cuestionaron el lenguaje usado por un jefe de Estado y pidieron que la respuesta al paro armado se conduzca por los canales institucionales de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
De la Espriella asumió la Presidencia de Colombia en un contexto de repunte de la violencia en varias regiones, incluida la Sierra Nevada, donde distintas organizaciones armadas se disputan el control territorial. La Defensoría del Pueblo y organizaciones como Indepaz han advertido en sus informes recientes sobre la persistencia de estos grupos y sobre el impacto de los paros armados en la población civil.
Por ahora, el Gobierno no ha detallado públicamente las operaciones militares o policiales que se adelantan en la zona tras el paro armado, aunque el mensaje presidencial apunta a una ofensiva contra las Autodefensas Conquistadoras. Queda por verse si las anunciadas capturas se concretan y de qué manera responden las Fuerzas Armadas frente a esta estructura en la Sierra Nevada.
La ciudadanía de Santa Marta y de los municipios vecinos espera el regreso de la normalidad en las calles, la reapertura de los comercios afectados y el restablecimiento pleno de la movilidad en una región que vive del turismo y del comercio local.
