Un grupo de congresistas de Estados Unidos dirigió una carta al Departamento de Estado y al Tesoro para expresar su preocupación por el respaldo expresado por el presidente Donald Trump al colombiano Abelardo de la Espriella. En el documento, los legisladores cuestionan ese apoyo y solicitan que no haya injerencia en asuntos internos del país, según reportó el diario El Espectador.
La comunicación se produce en un contexto de cercanía entre el gobierno estadounidense y el líder colombiano. El Espectador publicó que la misiva fue remitida a las dos dependencias federales con competencia en política exterior y asuntos financieros, lo que sugiere que los congresistas buscan una respuesta formal sobre la postura oficial de Washington frente a las relaciones bilaterales.
Los congresistas firmantes, cuya identidad y número exacto no fueron detallados en el extracto disponible, invocarían el principio de no intervención en los asuntos internos de otras naciones. Este principio es uno de los pilares históricos de la política exterior latinoamericana y aparece de manera reiterada en la doctrina jurídica internacional.
El tema llega en medio de la campaña electoral en Colombia, donde la figura del presidente Abelardo de la Espriella ha concentrado la atención internacional. Distintos actores políticos y mediáticos dentro y fuera del país han seguido de cerca su discurso y sus propuestas, en particular las que tienen que ver con la relación bilateral con Estados Unidos en materia comercial y de seguridad.
Para los ciudadanos colombianos, la noticia abre un frente externo adicional. Implica que el debate sobre el rumbo político del país se discute también en el Capitolio de Washington, lo que puede tener efectos en la cooperación bilateral, en la percepción de los mercados sobre la estabilidad institucional y en el tono de la campaña electoral de cara a los próximos meses.
Según El Espectador, los congresistas pidieron expresamente que no se intervenga en el proceso político colombiano. La carta no detalla qué tipo de intervención temen, pero su envío simultáneo al Departamento de Estado y al Tesoro sugiere que los legisladores quieren respuestas tanto diplomáticas como sobre eventuales flujos financieros o sanciones relacionadas.
Desde el punto de vista institucional, el Departamento de Estado es el encargado de ejecutar la política exterior de Estados Unidos y de mantener las relaciones con gobiernos extranjeros. El Tesoro, por su parte, administra las sanciones económicas y los mecanismos de control financiero. Una queja formal de congresistas ante estas dos dependencias suele generar audiencias, declaraciones públicas o investigaciones internas.
No quedó claro de inmediato si la carta cuenta con respaldos bipartidistas ni cuántos legisladores la firmaron. Tampoco se conoció la respuesta inicial del Departamento de Estado o del Tesoro, ni hubo pronunciamiento público de la campaña de De la Espriella al momento de la publicación de la nota en El Espectador.
Queda pendiente el curso que tome esta petición. Si las dependencias responden con una declaración, una investigación o algún tipo de medida, el caso podría escalar y convertirse en un nuevo tema de la agenda bilateral entre Bogotá y Washington en las próximas semanas.
