El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) salió al paso de las advertencias formuladas por el presidente Abelardo de la Espriella sobre una convocatoria de movilización prevista entre el 11 y el 14 de octubre. Édgar Fernández, representante de la organización, aseguró que la jornada está orientada a discutir asuntos internos de las comunidades y organizaciones sociales, y negó que tenga como propósito generar bloqueos en vías del departamento.
Fernández sostuvo que las declaraciones del presidente configuran un escenario de intimidación hacia los pueblos indígenas. “Estamos siendo intimidados”, dijo el dirigente, según el reporte de Infobae. La afirmación se produce en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno nacional y organizaciones sociales que han anunciado jornadas de protesta en distintas regiones del país.
El CRIC es una de las organizaciones indígenas con mayor trayectoria en Colombia y agrupa a más de un centenar de cabildos y asociaciones del Cauca. Históricamente ha sido un actor central en la defensa de los derechos territoriales, la consulta previa y la visibilización de los efectos del conflicto armado en los pueblos originarios. Sus pronunciamientos suelen tener eco en la agenda pública nacional.
Desde la campaña y el inicio del gobierno de Abelardo de la Espriella, el relacionamiento con los movimientos sociales ha sido uno de los frentes más sensibles. La referencia a posibles bloqueos en el surocciente colombiano activa alertas en el sector transporte y en la cadena productiva regional, dado que el Cauca es corredor estratégico hacia el sur del país y hacia el puerto de Buenaventura.
La convocatoria del 11 al 14 de octubre no había sido precisada hasta ahora en sus puntos de discusión. Fernández indicó que los temas serán definidos por las comunidades y organizaciones participantes, lo que deja abierta la posibilidad de que se aborden reclamos de tierra, infraestructura, seguridad o presencia de grupos armados, asuntos que han marcado la agenda reciente del departamento.
La respuesta del CRIC llega en un momento en el que el Gobierno ha reiterado su voluntad de diálogo con los sectores sociales, pero también su rechazo a las vías de hecho. La diferencia de tono entre ambas partes sugiere que el encuentro, si se concreta, requerirá mediadores o escenarios formales para evitar que las declaraciones públicas escalen la confrontación.
Infobae registró que la organización no descarta ajustar la fecha o el formato de la jornada, dependiendo de cómo evolucione la interlocución con el Ejecutivo. Por ahora, el llamado del CRIC se mantiene y la advertencia presidencial también, en una pulseada discursiva que se traslada a las comunidades del Cauca y a la opinión pública nacional.
Queda por ver si el Gobierno abrirá un canal directo de diálogo con el CRIC antes del 11 de octubre y si la organización detallará públicamente la agenda de la movilización. Mientras tanto, el departamento observa un nuevo capítulo de la relación entre el Estado central y los pueblos indígenas, una dinámica que suele definir la estabilidad del suroccidente colombiano.
