El coronel Jorge Delgado salió del esquema de seguridad del presidente de la República, Abelardo De la Espriella. La información fue publicada por el diario El Heraldo, que consultó al oficial sobre los motivos del cambio. Delgado sostuvo que los señalamientos en su contra son falsos, aunque no detalló en qué consisten ni quién los habría formulado.
La decisión de relevar a un oficial de esa jerarquía dentro de un dispositivo presidencial no es frecuente. Los esquemas de protección del jefe de Estado están a cargo de la Policía Nacional, a través de la Dirección de Protección y Servicios Especiales, que asigna oficiales de alta trayectoria para garantizar la integridad del primer mandatario y su familia.
El coronel Delgado se desempeñaba en ese rol desde el inicio de la actual administración, según el contexto de la nota. El Heraldo no publicó, en el extracto disponible, detalles sobre los hechos específicos que habrían precipitado el retiro. Esa ausencia de información pública es uno de los puntos que deja abierta la versión del oficial, quien niega cualquier irregularidad.
El esquema de seguridad presidencial incluye coordinación con otras agencias del Estado, como la Unidad Nacional de Protección y la Casa Militar de la Presidencia. Cualquier cambio de personal dentro de ese dispositivo suele pasar por procesos de verificación interna y, en algunos casos, por decisiones del alto mando policial. La versión difundida por el medio apunta a que el retiro obedeció a señalamientos, sin precisar su origen.
La reacción inmediata del oficial fue rechazar las acusaciones. En sus declaraciones recogidas por El Heraldo, Delgado aseguró que los señalamientos en su contra son falsos. No obstante, en el extracto publicado no se detallan cuáles son esos señalamientos ni si existe una investigación formal abierta en la Policía o en la Fiscalía General de la Nación.
El caso se conoce en un momento sensible para la administración De la Espriella, cuando el país observa de cerca el funcionamiento de las instituciones de seguridad del Estado. Cualquier movimiento dentro del esquema presidencial suele interpretarse como un mensaje sobre los estándares de confianza que exige el primer mandatario en su entorno más cercano.
Para los ciudadanos, el episodio plantea interrogantes sobre la transparencia en los procesos de selección y rotación del personal que cuida al jefe del Estado. Una explicación pública sobre los motivos del cambio ayudaría a esclarecer si se trató de una decisión administrativa de rutina, de un relevo disciplinario o de una medida derivada de una denuncia específica.
Queda pendiente que el Ministerio de Defensa, la Policía Nacional o la propia Presidencia aclaren oficialmente las razones del retiro del coronel Delgado. También se espera conocer si el oficial será reubicado en otra dependencia o si quedará a disposición del comando general mientras avanzan las eventuales averiguaciones internas.
